Trabajo de inspectores sanitarios en la Expo Zaragoza 2008

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Parece que el trabajo de los inspectores sanitarios de la Expo Zaragoza 2008 está dando buenos resultados y han evitado posibles intoxicaciones alimentarias en los visitantes que acuden a la muestra y disfrutan de las comidas que ofrecen los diversos puntos de restauración del lugar.

Desde que el recinto de la Expo Zaragoza abriera sus puertas al público el pasado día 14 de junio, el Departamento de Salud y Consumo del Gobierno de Aragón ha retirado 1.800 kilos de alimentos que mostraban un dudoso estado y por tanto, un posible riesgo para la salud.

En el post la Expo Zaragoza 2008, un ejemplo a seguir sobre salubridad y economía alimentaria, destacábamos la política que los organizadores pretendían instaurar en el evento para evitar abusos en los precios de los distintos tipos de restauración y también para evitar posibles intoxicaciones alimentarias con los alimentos que se comercializaban. En este último caso, varios inspectores supervisarían estrictamente los puntos de restauración.

Los 1.800 kilos de alimentos retirados son fruto de las 225 inspecciones que se han realizado hasta el momento, ya veremos a cuanto asciende la cantidad total de alimentos retirados cuando finalice la Expo 2008. La comida retirada corresponde a 500 kilos de pescado y 300 kilos de tapas, el resto hasta los 1.800 kilos corresponderían a todo tipo de productos pero en pequeñas cantidades, comida preparada, frutos secos, productos de confitería, etc., que habrían sido destinados a la alimentación de los asistentes al evento.

Por el momento no se ha detectado ningún caso de intoxicación alimentaria, ni ningún tipo de problema de salud relacionado con el consumo de comida dentro de las instalaciones, con lo que por el momento hay que decir que las medidas adoptadas han sido un gran éxito en materia de higiene alimentaria, y más teniendo en cuenta la cantidad de comida que se mueve en el lugar.

Las tareas de supervisión continuarán, pero con más refuerzo, en su momento conocíamos que para esta tarea se emplearían 15 inspectores, sin embargo, esta cifra se ha doblado dado el volumen de trabajo. Los inspectores trabajan en turnos de rotación durante los 7 días de la semana y efectúan su labor de incógnito, la mejor forma de poder detectar actuaciones que ponen en riesgo la salud de los visitantes.

Será más fácil disfrutar de la comida que ofrezcan los puntos de restauración de la Expo Zaragoza 2008 sabiendo que hay quien intenta velar por la seguridad y la salubridad de los asistentes.

Vía | Heraldo

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