
Del 3 al 6 de mayo se celebra en Tenerife la octava edición de Encuentro de los Mares, uno de los congresos más singulares del panorama gastronómico internacional. No es sólo una cita para hablar de cocina marina, ni únicamente un foro científico sobre océanos, pesca o sostenibilidad. Es, precisamente, la unión de todos esos lenguajes lo que lo convierte en un encuentro distinto: cocineros, investigadores, pescadores, oceanógrafos, divulgadores, instituciones y profesionales del sector se sientan en una misma mesa para pensar el mar desde todas sus dimensiones.
La edición de 2026 se presenta bajo el lema “Capital Natural Azul”, una expresión que resume bien el momento en el que nos encontramos. Mares y océanos no pueden entenderse únicamente como despensa, paisaje o motor económico. Son vida, clima, biodiversidad, cultura, memoria, alimento y futuro. De su conservación dependen los ecosistemas marinos, la calidad de los alimentos, el equilibrio ambiental y también muchas comunidades costeras que han construido su identidad alrededor del mar.
La inscripción al congreso es gratuita y ya está abierta desde la web oficial de Encuentro de los Mares. Esto permite seguir las ponencias online y, para quienes puedan desplazarse a Tenerife, solicitar asistencia presencial. Es una oportunidad especialmente valiosa para cocineros, estudiantes de cocina, profesionales de sala, divulgadores, periodistas gastronómicos, docentes, investigadores, productores, amantes del producto marino y cualquier persona interesada en comprender mejor qué está ocurriendo en nuestros mares y cómo afecta a la alimentación.
Un congreso necesario porque el mar ya no puede mirarse sólo desde el plato
Durante demasiado tiempo, el producto del mar se ha explicado casi exclusivamente desde su valor culinario: la frescura del pescado, la técnica de cocción, la nobleza de una especie, la excelencia de una lonja o la creatividad de un chef. Todo eso sigue siendo importante, pero ya no basta. Hoy hablar de pescado, marisco, algas, sal, acuicultura, pesca artesanal o cocina marinera exige hablar también de biodiversidad, cambio climático, consumo responsable, relevo generacional, oficios en peligro, contaminación, economía azul y educación alimentaria.
Ahí está una de las grandes fortalezas de Encuentro de los Mares: no separa la cocina del conocimiento. Entiende que la gastronomía puede ser una forma poderosa de divulgar ciencia, de acercar al consumidor realidades complejas y de dar voz a quienes trabajan en el mar, lo estudian, lo defienden o lo cocinan. En un mismo programa pueden convivir una ponencia de alta cocina, una mesa redonda sobre pesca artesanal, una reflexión sobre reservas marinas, una cata de conservas, una mirada económica sobre los océanos o una intervención científica sobre los ecosistemas que alimentan.
Esta octava edición contará con nombres relevantes de la cocina y la ciencia. Entre los participantes anunciados figuran el chef francés Alexandre Couillon, tres estrellas Michelin; la bicampeona olímpica y presidenta de Ecomar Theresa Zabell, que recibirá el Premio Sartún por su compromiso con el mar; y el ecólogo marino Carlos Duarte, una de las voces científicas más influyentes en la conversación global sobre océanos. El programa incluye también a cocineros como Josean Alija, Javier Olleros, Iván Domínguez, Erlantz Gorostiza, Pablo Vicari, Gil Fernandes, Benito Gómez, Diego Schattenhofer, Jacopo Ticchi o Miguel Barrera, junto a investigadores, economistas, representantes del sector pesquero y expertos en conservación marina.
El lema de este año, “Capital Natural Azul”, invita a mirar mares y océanos como un patrimonio vivo que sostiene mucho más de lo que solemos percibir. No se trata sólo de proteger especies o de defender una pesca más responsable, aunque ambas cuestiones sean esenciales. Se trata de comprender que el mar forma parte de un sistema que afecta al clima, a la alimentación, a la economía, a la salud de los ecosistemas y a la cultura gastronómica de los territorios.
La web del congreso lo expresa con claridad: el capital natural azul sólo se fortalece si se gestiona con inteligencia, con pesca responsable, protección de hábitats, energías limpias y menos contaminación. Y añade una idea que conviene no olvidar: proteger los océanos es protegernos a nosotros mismos. Esa frase, que podría sonar abstracta, adquiere todo su sentido cuando se baja al terreno de la cocina y del consumo cotidiano. Qué pescado compramos, qué especies conocemos, cómo valoramos la pesca artesanal, qué papel damos a las algas, cómo entendemos la acuicultura o cómo educamos a las nuevas generaciones en el consumo de producto marino, son decisiones culturales, económicas y ambientales.

Por eso Encuentro de los Mares 2026 no es un congreso sólo para especialistas. Es una cita profesional, pero también una herramienta de alfabetización gastronómica y marina. Ayuda a entender por qué no podemos hablar de cocina del mar sin hablar de quienes pescan, de quienes investigan, de quienes conservan, de quienes cocinan y de quienes compran.
En Gastronomía y Cía seguimos la trayectoria de Encuentro de los Mares desde sus primeras ediciones, porque siempre hemos entendido la gastronomía como una forma de conocimiento, no sólo como una sucesión de recetas o tendencias. Ya en 2019, cuando nació el congreso, destacábamos su carácter multidisciplinar y su voluntad de reunir a científicos, pescadores, armadores, cocineros, empresas e instituciones para debatir sobre el cuidado y la explotación responsable de los recursos marinos.
Desde entonces, el congreso ha ido creciendo y consolidando una identidad propia. En 2020 se celebró en formato virtual, en plena pandemia, bajo el título “Los océanos como despensa y futuro”. En 2021 abordó la reforestación marina. En 2023, ya en su quinta edición, puso el foco en la conservación, tanto de los ecosistemas marinos como de los alimentos del mar. Y en 2025, en Tenerife, la sal fue el hilo conductor de una edición que volvió a demostrar la capacidad del congreso para unir ciencia, cocina, salud, historia, territorio y cultura alimentaria. Además de anunciar y recomendar sus programas, también hemos tenido la oportunidad de vivirlo desde dentro.
Por qué merece la pena inscribirse
Encuentro de los Mares merece la atención de cualquier persona que trabaje o piense la gastronomía con cierta profundidad. Para los cocineros, permite ampliar la mirada sobre el producto marino y comprender que detrás de cada pescado, alga, conserva, salazón o técnica hay un ecosistema, un oficio y una responsabilidad. Para los estudiantes, es una oportunidad de escuchar a profesionales que no suelen coincidir en un mismo espacio. Para periodistas, divulgadores y comunicadores, ofrece contexto, fuentes y temas de enorme actualidad. Para el consumidor curioso, abre puertas a una relación más consciente con el mar y con lo que llega a la mesa.
También es especialmente interesante porque no se queda en el discurso complaciente. El mar se presenta como belleza, cultura y placer gastronómico, pero también como territorio frágil, complejo y sometido a presiones. El congreso habla de valor, pero también de límites. De cocina, pero también de ciencia. De innovación, pero también de oficios que no deberían desaparecer. De disfrute, pero también de responsabilidad.
En esta edición se abordarán cuestiones como el valor de la vida marina, la pesca artesanal, las reservas marinas, las praderas submarinas, la relación entre océano y economía, la ciguatera en Canarias, la cocina marinera contemporánea, el papel de la gastronomía como altavoz del sector pesquero y la necesidad de volver a conectar al consumidor con el producto del mar. Son temas que afectan directamente a la cocina profesional, pero también a la compra doméstica, a la educación alimentaria y al futuro de nuestras despensas.
Y que Encuentro de los Mares se celebre en Tenerife no es un detalle menor. Las islas son territorio, cocina y mar en estado puro. Allí el océano no es un fondo decorativo, sino una realidad cotidiana. Celebrar allí un congreso sobre capital natural azul permite conectar el discurso global con un territorio concreto, con sus especies, sus cofradías, sus investigadores, sus cocineros y sus retos. El norte de Tenerife será el escenario de esta octava edición, que volverá a reunir distintas sensibilidades alrededor de una pregunta de fondo: qué valor damos realmente al mar y qué estamos dispuestos a hacer para protegerlo, comprenderlo y cocinarlo con más inteligencia.
En un momento en el que la gastronomía necesita menos ruido y más conocimiento, Encuentro de los Mares se confirma como una de esas citas que ayudan a ordenar ideas, abrir preguntas y mirar más allá del plato.







