Candidatos del Premio a la mentira publicitaria más insolente 2013

De nuevo Foodwatch convoca a los internautas para que voten al producto alimentario que se convertirá en el ganador del Premio a la mentira publicitaria más insolente 2013, cinco son los candidatos, se anuncian como alimentos con un contenido reducido en azúcar o sal y sin embargo es todo lo contrario.

Goldener Windbeutel 2013

Un año más Foodwatch ha convocado una nueva edición del Premio a la mentira publicitaria más insolente, galardón que esta asociación alemana, defensora de los intereses de los consumidores, otorga a aquel producto alimentario considerado más fraudulento. Como ya es habitual, esta asociación ha propuesto los cinco candidatos que optan al singular premio que evidentemente, nunca recogen los responsables de las empresas a las que se le otorga.

Los candidatos del Premio a la mentira publicitaria más insolente 2013 (Goldener Windbeutel 2013) son: Capri Sun, una marca de zumo concentrado envasado en bolsas propiedad de German Company WILD. Foodwatch nos explica que la marca muestra una imagen de implicación con el deporte, promueve el estilo de vida saludable y lleva a cabo acciones para reducir el índice de sobrepeso y obesidad. Su publicidad está orientada a captar al público infantil y juvenil, patrocina eventos deportivos, ofrece material didáctico y lúdico siempre ensalzando a la marca, etc.

Pues bien, la asociación alemana indica que todas las acciones están orientadas a desviar la responsabilidad, explica que el zumo de naranja que comercializa contiene un 10% de azúcar, es una cantidad elevada, por lo que considera que todas las acciones que lleva a cabo para promover un estilo de vida, son simplemente una cortina de humo para no tener que cambiar la formulación del producto.

El segundo producto nominado es un preparado que se llama Monsterbacke Knister y que comercializa Ehrmann AG, una de las mayores empresas alemanas dedicadas al procesamiento de lácteos, siendo en el mundo de los yogures la marca líder en Alemania. Se trata de un yogur que se combina con unos caramelos similares a los peta-zeta y un preparado de fruta (limón, fresa, frambuesa, etc). A pesar de que en la página de la marca se anuncia como un producto saludable, sin conservantes, sin sabores artificiales y bajo en grasa, Foodwatch explica que dependiendo de la variedad, su contenido en azúcar varía entre un 17’5 y un 19%, lo que supone unos 135 gramos de azúcar por cada pack. Por supuesto, se orienta a los niños y la publicidad lo presenta como una forma divertida de merendar gracias a los crujidos y chisporroteos de los peta-zeta al entrar en contacto con la saliva. También se destaca la tonalidad que adquiere la lengua dependiendo del sabor, es decir, se utilizan todo tipo de estrategias para captar la atención del público infantil.

El tercer producto nominado a los premios “Goldener Windbeutel” es el snack Pom-Bear de funny-frisch/Intersnack, una compañía alemana con varias filiales que ofrecen alimentos para las meriendas, bocadillos, snacks y aperitivos, etc. Foodwatch nos explica que este aperitivo contiene 2’5 gramos de sal y 28 gramos de grasa por cada 100 gramos de producto, es decir, hasta cinco veces más sal y dos veces más grasa que las patatas fritas del McDonald’s. Como se puede ver en el vídeo, los directivos de esta compañía se pintan como personas responsables y “santurrones” ya que se han autoimpuesto censura publicitaria para no anunciar determinados productos a niños menores de 12 años. De poco sirve esta censura o marketing responsable si después ofrecen snacks que buscan captar la atención del público infantil, cargados de sal y grasa, una composición nutricional muy desequilibrada.

El cuarto producto nominado son los cereales Kosmostars de Nestlé, la asociación alemana explica que en el envase se garantiza un grano integral cuando en realidad no es así, pero lo peor es su contenido en azúcar, nada menos que un 25%, y encima se anuncia como bajo en azúcar. Claro, si un niño come 30 gramos de producto el contenido en azúcar es bajo, pero esto no va a ser así. Según Foodwatch Nestlé promueve la educación nutricional y patrocina iniciativas como comidas más saludables en las escuelas, también realiza autocensura publicitaria no mostrando determinados alimentos, por su composición nutricional, a niños con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años, pero la comercialización de alimentos para niños con un 25% de azúcar elimina toda credibilidad. Hay que decir que hasta el mes de marzo, el contenido de azúcar era de nada menos que de un 34%, y la compañía lo redujo al actual 25%.

Finalmente, el último candidato al Premio a la mentira publicitaria más insolente 2013 es el pudding Paula de Dr. Oetker, un grupo de alimentación internacional presente en más de 30 países del mundo. Paula es un pudin que cuenta con toda una artillería publicitaria para captar la atención de los niños, aplicaciones para smartphones, juegos virtuales, mini series, canciones, todo orientado a mantener en la memoria de los niños los personajes asociados a este postre. La asociación critica la estrategia comercial y el contenido nutricional, igual que los demás productos, peca de exceso de azúcar. Sería interesante llevar a cabo una iniciativa similar en nuestro país.

Ahora son los consumidores alemanes quienes tienen la última palabra, Foodwatch invita a los internautas a votar a los productos que consideren más fraudulentos, como en las anteriores ediciones se pueden votar tres productos, los resultados los conoceremos a partir del próximo mes de mayo. A través de la página oficial de la asociación podréis conocer más detalles sobre estos galardones tan peculiares que nunca son recogidos.

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