
La OMS actualiza los manuales sobre enfermedades transmitidas por los alimentos con el fin de fortalecer la vigilancia y la respuesta ante este tipo de riesgos sanitarios. En el centro del sistema de salud pública mundial, estos manuales ofrecen un marco estructurado y práctico que ayuda a los países a detectar, evaluar y responder a los brotes de las enfermedades de transmisión alimentaria.
Estas actualizaciones se enmarcan en el trabajo de la Organización Mundial de la Salud, para reducir la carga mundial de las enfermedades transmitidas por los alimentos que afectan cada año a cientos de millones de personas. Los nuevos manuales están diseñados para ayudar en el fortalecimiento progresivo de sus sistemas de vigilancia en esta materia, desde contextos con capacidades limitadas hasta modelos avanzados de vigilancia integrada a lo largo de toda la cadena alimentaria.
Las enfermedades transmitidas por alimentos siguen siendo una causa importante de morbilidad y mortalidad en todo el mundo, produciéndose cada año cientos de millones de casos. La creciente complejidad de los sistemas alimentarios a nivel mundial, junto a otros factores como el cambio climático, la globalización del comercio y la movilidad humana, ha vuelto todavía más necesario disponer de sistemas eficaces capaces de detectar los riesgos alimentarios en un estadio temprano, y permitir una respuesta coordinada y rápida.
Además, estas guías actualizadas se alinean con las Regulaciones Sanitarias Internacionales y la Estrategia Global de Inocuidad de los Alimentos de la OMS, lo que significa que ofrecen un marco coherente que permite a los países avanzar desde lo básico, hasta modelos de integración de datos que unen la vigilancia epidemiológica, el laboratorio, el ambiente y la cadena alimentaria.

¿Qué contienen y cómo se estructuran los manuales?
Los manuales están organizados en tres etapas, cada una está diseñada para acompañar la progresión desde los fundamentos básicos hasta perspectivas avanzados de vigilancia e interpretación de datos.
Manual de introducción de la OMS sobre vigilancia y respuesta a las enfermedades transmitidas por los alimentos
Este documento establece las bases conceptuales y metodológicas para entender cómo construir y evaluar un sistema nacional de vigilancia de estas enfermedades, en él se explican los principios de la vigilancia y la respuesta, introduce el marco de tres etapas y describe cómo se deben utilizar estos manuales en conjunto. También se incluye una herramienta de autoevaluación, que ayuda a identificar su nivel de desarrollo actual y trazar un plan de mejora de la vigilancia.
Etapa uno: Detección y respuesta inicial
Este manual está dividido en dos partes esenciales, la parte A en la que se explica cómo usar los sistemas de vigilancia basados en indicadores y eventos, para identificar posibles casos o brotes. La parte B es una guía práctica paso a paso para investigar los brotes cuando se producen, con el cometido de capacitar a los equipos de salud pública para reconocer las señales tempranas de problemas asociados a los alimentos y responder con investigaciones eficientes.
Etapa dos: Fortalecimiento de la vigilancia basado en indicadores
Esta guía está orientada a mejorar los sistemas de vigilancia basados en datos cuantitativos (indicadores) que permiten medir tendencias y detectar variaciones, que puedan sugerir un problema emergente antes de que se convierta en un brote evidente. Además, proporciona orientación sobre cómo estos sistemas pueden ser más sensibles, específicos y sostenibles.

Etapa tres: Integración de datos en toda la cadena alimentaria
Esta fase es la etapa más avanzada, su cometido es integrar diferentes fuentes de información, epidemiológica, de laboratorio, ambiental y de la cadena alimentaria, para comprender mejor los riesgos en todos los eslabones de la cadena alimentaria, desde la producción hasta el consumo. Además, ofrece estrategias para la colaboración intersectorial y la toma de decisiones basadas en la evidencia más completa.
Cada manual ofrece teoría, pero también herramientas operativas como instrumentos de autoevaluación para diagnosticar los recursos existentes, diagramas de decisión que guían acciones específicas, plantillas y guías para investigaciones de campo, y ejemplos reales de estudios sobre brotes para el aprendizaje práctico. Se trata de herramientas que ayudan a las autoridades sanitarias nacionales a identificar deficiencias, priorizar acciones y definir el uso eficiente de recursos para los sistemas de vigilancia y respuesta.
Una mejora interesante de estos manuales es su integración con el International Food Safety Authorities Network (INFOSAN), una red global que facilita la comunicación entre países sobre los incidentes en materia de seguridad alimentaria que tienen implicaciones internacionales. La OMS comenta que al fortalecer las capacidades nacionales, los países pueden detectar los riesgos y compartir información relevante con más rapidez y calidad, mejorando la gestión de las crisis alimentarias más allá de sus fronteras.
La actualización de los manuales de vigilancia y respuesta a las enfermedades transmitidas por los alimentos de la OMS, representa un nuevo paso para mejorar la seguridad alimentaria mundial, siendo esenciales para que los países construyan sistemas de vigilancia proactivos, capaces de detectar señales de alerta de forma precoz, responder a los brotes rápidamente y evitar que puedan convertirse en emergencias de salud pública.
Podéis conocer más detalles sobre las actualizaciones a través de este artículo publicado en la página de la OMS.
Crédito imágenes 1 y 3 | Depositphotos.com







