El bienestar de los trabajadores de restaurantes de fast food está vinculado con la seguridad alimentaria

El bienestar de los trabajadores de restaurantes de fast food está vinculado con la seguridad alimentaria, cuando los empleados enferman, no pueden permitirse el lujo de no ir a trabajar y exponen a los consumidores a posibles contagios. Por eso, en Estados Unidos se ha convocado una huelga para reivindicar una serie de cambios en la situación laboral.

Condiciones de seguridad del fast food

Se ha convocado a miles de trabajadores de los establecimientos de comida rápida de Estados Unidos, a una huelga para reivindicar una serie de cambios en la situación laboral, este sector solicita el aumento de los salarios o las mejoras de prestaciones como la retribución por enfermedad. Las condiciones de estos trabajadores afectan seriamente a la seguridad alimentaria de los consumidores, la razón es sencilla, no se pueden permitir dejar de trabajar si enferman, lo que supone un incremento significativo de la posibilidad de que se contaminen los alimentos que preparan.

Algunos estudios muestran que el bienestar de los trabajadores de restaurantes de fast food está vinculado con la seguridad alimentaria, por poner un ejemplo, un estudio a nivel nacional realizado en China en el año 2010 concluyó que un 63% de trabajadores declaraba que aunque estuvieran enfermos acudían a su puesto de trabajo, cocinaban y servían las comidas, también se determinó que existía una relación entre la presencia de trabajadores enfermos con brotes de norovirus, hepatitis A y otras enfermedades. Quizá China es un ejemplo extremista, ya que las condiciones laborales son peores que las que hay en otros países. Otro estudio mencionado en Food Safety News resuelve que un 11% de los trabajadores acuden a sus puestos de trabajo sufriendo vómitos y diarrea, aquellas personas que no pagaban su seguro médico eran el doble de propensas a no faltar al trabajo estando enfermas.

No importa la enfermedad, si el cuerpo aguanta se intenta acudir al puesto de trabajo y con ello el trabajador se convierte en una potencial fuente de contaminación y propagación de virus y bacterias. Los empleados de estos establecimientos no se pueden permitir el lujo de faltar a su puesto de trabajo, un día sin sueldo les representa muchos problemas económicos, así lo declaraba un 74% de los empleados de los establecimientos de comida rápida.

Por otro lado, un 27% de empleados declaran que tosen y estornudan mientras manipulan alimentos, en este caso se habla de enfermedades como la gripe. Se asegura que incluso si se padece hepatitis A, se acudirá igualmente al puesto de trabajo, sin duda, el riesgo de contaminación es elevado. Estos argumentos parecen ser utilizados como medida de presión para que se mejoren las condiciones laborales y lo cierto es que es algo que se debería solventar.

Hace unos meses McDonald’s tuvo la brillante idea de ofrecer una serie de consejos a sus trabajadores para que pudieran llegar a final de mes con el sueldo que perciben, sueldo precario que la compañía gestionaba eficazmente, según su criterio. Daban consejos para gestionar y reducir gastos de seguros de vida o médico, de electricidad, de agua (¿poner piedras en la cisterna del WC?) etc. Si con estos consejos no se lograba subsistir, recomendaban buscar un segundo trabajo. Evidentemente esta iniciativa causó indignación, sobre todo porque el salario es muy bajo.

Se denuncian muchos problemas derivados de un precario sueldo, evidentemente nosotros nos centramos en la seguridad alimentaria, nos sorprende que se haya tardado tanto en denunciar la situación, ¿cómo puede permitirse que un trabajador enfermo esté manipulando alimentos y sirviendo a los clientes? Es posible que las compañías fueran conscientes de esta situación, pero como parece ser que lo único que realmente importa son los beneficios económicos, el bienestar de los empleados y la seguridad de los comensales son aspectos relegados a un segundo término. De momento, lo único que parece positivo es el aumento del salario mínimo propuesto en el Congreso por el presidente del país, medida que apoya la mayoría de los ciudadanos, sin embargo, quienes están en contra, declaran que esto podría afectar a la creación de empleo y dar lugar a un incremento del paro, parece una amenaza…

En algunas ciudades estadounidenses y hablando del sector de la restauración, se exige que los patrones provean de seguro médico a sus trabajadores, pero es algo que debería ser obligado en todos los Estados en favor de mejorar la seguridad alimentaria. Hemos hablado de McDonald’s pero están implicadas otras cadenas de fast food en el problema, los organizadores de la huelga consideran que estas compañías están haciendo mucho dinero a costa de sus empleados y ponen en riesgo la salud de los consumidores.

Los expertos más escépticos creen que de poco va a servir la huelga, en realidad servirá de mucho, ya que los consumidores van a saber que hay un riesgo potencial de que puedan enfermar al comer en uno de estos restaurantes de fast food, quién sabe si la hamburguesa que van a comer porta una carga letal de patógenos. Como decíamos, se está utilizando el tema de la seguridad alimentaria como medida de presión de refuerzo que se suma a las demás exigencias. Podéis conocer más detalles de la noticia a través del artículo de Business Time.

Foto | Ciron810

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