Pollo asado con entretela de naranja. Receta ganadora del Concurso Naranjas Costa

Como siempre, con muchas dificultades, aunque con mucha satisfacción, hemos seleccionado la que es la IX receta ganadora del Concurso Naranjas Costa, es el Pollo asado con entretela de naranja que va a sorprender a quien lo pruebe (a continuación veréis la receta), si hace poco hablábamos de lo delicioso que resultan los platos sencillos, podemos seguir confirmándolo con esta receta, tan sólo cuatro ingredientes hacen de un asado una comida de fiesta.

Hasta ahora sólo su autora sabrá que es la ganadora del Concurso Naranjas Costa, ella es Montserrat ‘Maduixa’, que ha preparado con mucho mimo este Pollo asado con entretela de naranja sobre el que explica que es para cuatro comensales, un cuarto de pollo por comensal es lo habitual, pero estaba tan jugoso y ofrecía un sabor a naranja tan rico, que se lo comieron casi entero entre dos ‘Carpantas’. Sólo podemos felicitar a la cocinera:

Enhorabuena Montserrat

Vas a poder prepara muchos asados a la naranja muy pronto, porque en breve recibirás el premio que otorga Naranjas Costa, una caja repleta de naranjas y/o mandarinas, nada menos que 20 kilos de cítricos recién recolectados en la Comunidad Valenciana.

A todos los demás, de nuevo, muchas gracias por participar, y no dejéis de aprovechar las últimas naranjas de la temporada para probar el pollo asado a la naranja, os va a gustar. Esta es la receta de Montse:

Ingredientes (4 comensales)

1 pollo entero, limpio (tal como los venden hoy en día) , 4 naranjas, sal, pimienta, aceite de oliva virgen extra.

Elaboración

Lo primero que habría que hacer es limpiar completamente el pollo, de plumas, manchas de sangre, chapitas, etc. Si es necesario echad mano de un soplete para las plumas y luego laváis el “chamuscado” con agua. Os comento lo que hago yo para poner una “entretela” a este pollo, cuando ya está limpio, y colocado con el pecho hacia vosotros, levantáis el extremo inferior de la piel, la que queda entre las dos pechugas. Allí encontraréis una telilla muy fina que sujeta la piel con la carne y que va en forma de membrana o frenillo, de arriba abajo del pecho, dividiendo ambas mitades. Cortáis por dentro, muy delicadamente, esta estrecha telilla hasta llegar al cuello.

Una vez liberada la piel, con la misma mano o con una cuchara puesta del revés, vais separando toda la piel de la carne. No se trata de retirar la piel, sino de despegarla dejándola en su sitio. Con delicadeza, procurando no romperla, intentáis separarla en su totalidad. La zona de las alitas no es necesario separarla.

Lavad bien las naranjas y secadlas. Reservad dos de ellas para hacer zumo y, con las otras dos, cortáis láminas o rodajas de no más de 3-4 mm.Con cuidado de no romperla, vais introduciendo las láminas de naranja por debajo de la piel, de manera que toda la carne del pollo, o tanta como os sea posible, quede cubierta de naranja. Acceded primero a los sitios más alejados. Aquí vendréis a utilizar prácticamente una de las dos naranjas que habréis cortado. El resto, aproximadamente otra naranja, la introducís en el interior del pollo que habréis salpimentado previamente.

La carne de pollo tiene poco sabor, así que, cuando salpimentéis, hacedlo algo más generosamente de lo que requerirían otro tipo de carnes. El exceso de piel, que suele haber al final de los contramuslos, utilizadlo para tapar un poco esta entrada. No la cortéis intentando evitar exceso de grasas, luego podéis desengrasar la salsa perfectamente y ahora nos será muy útil. Bridad el pollo y colocadlo en una fuente apta para horno, pinceladlo o engrasad con las mismas manos, con aceite de oliva virgen extra por todo la superficie del pollo. Por arriba y por abajo. Luego salpimentáis todo el exterior generosamente.

Con las otras dos naranjas preparad un zumo, añadidlo y llevad al horno precalentado a 180-190º C. Cuando lleve un cuarto de hora, más o menos, bajadlo a 170-180ºC y dejadlo así hasta que esté bien dorado. Este tiempo puede rondar los 60 minutos. No toméis este tiempo como una referencia estricta, pues dependerá mucho de varios factores, incluído el tamaño del pollo. Es muy importante que, mientras cuece, vayáis rociando (arroser) con el jugo aproximadamente cada 10 minutos. A media cocción suelo darle la vuelta a la pieza para que se caramelice por todas partes. Cuando esté a vuestro gusto lo sacáis del horno y retiráis el hilo.

Reservad el pollo y recoged el caldo que habrá quedado en la fuente, podéis colarlo, desengrasarlo, reducirlo e incluso, si lo queréis con mayor consistencia, espesarlo con una puntita de maizena. No altera en absoluto los sabores y tendrá un poco más de cuerpo. Con un aroma exquisito de naranja, tanto en su interior como en el exterior, pues también las rodajas que hemos puesto entre la piel y la carne le han ido trasladando todo su sabor. La acidez de la naranja, al igual que sucede al cocinar con limón, ha facilitado que el pollo desprenda sus jugos, con lo cual nos queda una salsita realmente gustosa.

Podéis servir el pollo asado junto a la salsera. Si tenéis invitados es la opción que tiene mejor presencia y el efecto “entretelado” del pollo resulta más llamativo.

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