Singapur aprueba el primer filete de vacuno de cultivo celular

La aprobación en Singapur del primer filete de vacuno obtenido mediante cultivo celular marca un nuevo hito para esta industria y consolida al país asiático como uno de los principales referentes mundiales en el desarrollo de este tipo de alimentos. La empresa israelí Aleph Farms ha recibido la autorización de la Singapore Food Agency (SFA) para comercializar su Cultivated Thin-Cut Steak. Se convierte así en la primera compañía autorizada para vender carne de vacuno cultivada fuera de Israel.

La decisión supone un importante avance para un sector que continúa creciendo y que cada vez acumula más respaldo regulatorio y tecnológico. La autorización también tiene un importante valor simbólico, ya que hasta ahora, la mayor parte de las aprobaciones concedidas en diferentes países se habían centrado en la carne de pollo, de codorniz o de productos del mar. La carne de vacuno, por su mayor complejidad tecnológica y regulatoria, había permanecido varios pasos por detrás, pero con esta nueva autorización Singapur vuelve a demostrar que continúa liderando la inclusión de nuevos alimentos desarrollados con la agricultura celular.

La aprobación concedida por la Singapore Food Agency es especialmente relevante porque se trata de la segunda autorización regulatoria obtenida por Aleph Farms para su carne de vacuno cultivada. La primera llegó en diciembre de 2023 en Israel, país donde nació la compañía, mientras que la autorización de Singapur supone la primera conseguida en un mercado internacional.

La empresa presentó su solicitud ante la autoridad alimentaria del país en septiembre de 2022, iniciando un largo proceso de evaluación que se ha prolongado durante casi cuatro años. No ha sido una revisión convencional, en aquel momento ningún organismo regulador había analizado anteriormente un producto de carne de vacuno cultivada, por lo que tanto la empresa como la propia agencia alimentaria, tuvieron que desarrollar conjuntamente buena parte de los criterios científicos y regulatorios necesarios para evaluar este nuevo tipo de alimento.

Según explica Aleph Farms, durante ese proceso fue necesario aportar información adicional y generar nuevos datos científicos relacionados con aspectos que nunca antes habían sido examinados dentro de la regulación alimentaria. La propia normativa evolucionó mientras avanzaba la evaluación, estableciendo un precedente que podrá servir de referencia para futuras solicitudes presentadas por otras empresas del sector.

La compañía considera que haber superado uno de los marcos regulatorios más exigentes del mundo, facilitará la obtención de nuevas autorizaciones en otros mercados donde ya mantiene expedientes abiertos, entre ellos Suiza y Reino Unido, además de otros países asiáticos. El lanzamiento comercial en Singapur está previsto para el primer semestre de 2027 y se realizará inicialmente a través de una selección de restaurantes que todavía no han sido anunciados.

Aleph Farms considera que la restauración constituye el entorno más adecuado, para introducir progresivamente este tipo de productos antes de dar el salto a la distribución minorista. La empresa también ha confirmado que el lanzamiento se iniciará con una producción limitada, mientras incrementa progresivamente su capacidad industrial junto a su socio Cell Agritech, compañía con la que está desarrollando la fabricación local en Singapur. El objetivo es aumentar de forma significativa el volumen de producción durante 2028, conforme se amplíen las instalaciones.

Cómo es el filete de carne cultivada de Aleph Farms

El producto autorizado no está elaborado exclusivamente con carne obtenida mediante cultivo celular, el denominado Cultivated Thin-Cut Steak es un producto que combina entre un 10% y un 20% de células de vacuno cultivadas, con una matriz de proteínas vegetales elaborada principalmente a partir de soja y trigo, es decir, se trata de un alimento híbrido.

Las células utilizadas proceden de la raza Black Angus y, según la empresa, no han sido modificadas genéticamente, un planteamiento que responde tanto a criterios tecnológicos como económicos. Actualmente producir un filete compuesto íntegramente por carne de cultivo celular continúa siendo extremadamente costoso, por lo que muchas compañías del sector están optando por formulaciones híbridas que permiten reducir el precio sin renunciar a incluir auténticas células animales responsables del sabor y parte de la textura característica de la carne.

Aleph Farms todavía no ha desvelado el precio que tendrá su filete cuando llegue a los restaurantes, la compañía explica que esa decisión se tomará junto a los establecimientos colaboradores poco antes del lanzamiento comercial. La estrategia inicial tampoco tiene prevista una distribución inmediata en los supermercados, ya que la prioridad será consolidar la producción y obtener experiencia comercial en la restauración antes de ampliar la oferta al comercio minorista.

La fabricación se realizará en colaboración con Cell Agritech, empresa que actuará como socio industrial para abastecer tanto el mercado de Singapur como a otros países del área Asia-Pacífico. En cuanto a la elección de Singapur, responde a varias razones estratégicas, ya que además de disponer de uno de los sistemas regulatorios más avanzados del mundo para este tipo de alimentos, el país importa prácticamente toda la carne de vacuno que consume y constituye uno de los principales centros logísticos de la región.

Desde Aleph Farms apuntan que su objetivo no consiste en sustituir a la ganadería tradicional, se trata de complementar las cadenas actuales de suministro. La empresa considera que la diversificación de las fuentes de proteína animal, puede contribuir a mejorar la seguridad alimentaria en regiones especialmente dependientes de las importaciones, como ocurre en buena parte del sudeste asiático.

Este enfoque refleja también la evolución experimentada por la industria durante los últimos años. Si en sus primeras etapas muchas empresas presentaban la carne cultivada como una alternativa destinada a reemplazar la producción convencional, actualmente el discurso es mucho más pragmático y apuesta por una convivencia entre ambos modelos mientras la tecnología continúa reduciendo costes y aumentando su capacidad productiva.

Por qué Singapur lidera el desarrollo de la carne de cultivo

La aprobación del filete de vacuno de Aleph Farms no es un hecho aislado, es un nuevo capítulo dentro de una estrategia que Singapur inició hace varios años para convertirse en uno de los principales centros mundiales de la innovación alimentaria. El punto de partida llegó en 2020, cuando la Singapore Food Agency se convirtió en el primer organismo regulador del mundo en autorizar la comercialización de carne cultivada. La empresa estadounidense Eat Just recibió entonces el permiso para vender su carne de pollo de cultivo celular, iniciando una nueva etapa para toda la industria.

En 2021, Singapur volvió a situarse en el centro de atención internacional al convertirse en el primer país donde los consumidores podían recibir carne cultivada directamente en sus hogares. Eat Just se alió con la plataforma FoodPanda para distribuir durante un periodo limitado varios platos preparados con pollo cultivado, demostrando que estos productos podían comenzar a integrarse en canales reales de consumo, aunque de momento de forma experimental.

La iniciativa despertó un enorme interés internacional porque representaba mucho más que una simple prueba comercial, pues por primera vez, la carne cultivada abandonaba el entorno exclusivamente experimental para acercarse al consumidor a través de un servicio cotidiano como el reparto de comida a domicilio, mostrando el potencial que este tipo de alimentos podría tener en el futuro a medida que aumentara la capacidad de producción.

En 2024, la empresa australiana Vow eligió Singapur para lanzar su carne cultivada de codorniz japonesa bajo la marca Forged Parfait, un producto dirigido inicialmente a restaurantes de alta cocina mediante experiencias gastronómicas exclusivas. Su estrategia confirmó que el sector seguía encontrando en la restauración premium, el mejor escenario para introducir alimentos todavía limitados por su capacidad de producción y elevados costes iniciales.

En 2026, la evolución del sector volvió a acelerarse con la aprobación de la carne de pato cultivada desarrollada por PARIMA. La compañía logró convertirse en la primera del mundo en obtener autorizaciones regulatorias para dos especies animales diferentes, después de haber recibido también el visto bueno para su pollo de cultivo celular. Este nuevo paso confirmó que el sistema regulatorio singapurense ya no estaba centrado en casos aislados, sino que comenzaba a consolidar un marco estable para la evaluación de distintas proteínas obtenidas mediante la agricultura celular.

Con la llegada ahora del filete de vacuno de Aleph Farms, Singapur amplía todavía más el abanico de productos autorizados, reforzando su posición como uno de los principales laboratorios mundiales para el desarrollo de alimentos de nueva generación. En pocos años, el país ha pasado de ser el primero en autorizar la comercialización de la carne cultivada, a convertirse en un entorno donde empresas de diferentes partes del mundo prueban sus tecnologías, desarrollan estrategias comerciales y validan sus productos antes de abordar otros mercados internacionales.

La trayectoria también refleja la apuesta del Gobierno de Singapur para combinar una regulación especialmente rigurosa con un entorno favorable para la innovación. Las autoridades alimentarias han mantenido estándares muy exigentes en materia de seguridad, pero al mismo tiempo han trabajado junto a las empresas para definir procedimientos específicos destinados a evaluar una categoría de alimentos completamente nueva. Ese equilibrio ha permitido que Singapur se sitúe varios años por delante de la mayoría de países en la creación de un ecosistema regulatorio adaptado a la agricultura celular.

Retos de la carne cultivada: producción, costes y aceptación del consumidor

A pesar de los importantes avances regulatorios, la industria de la carne de cultivo todavía debe superar varios obstáculos antes de alcanzar una implantación comercial a gran escala. El principal desafío es producir a escala industrial con costes competitivos.

Cultivar células animales en biorreactores continúa siendo un proceso complejo y costoso, y aunque en los últimos años se han producido importantes mejoras en el rendimiento de los cultivos celulares, en la reducción del precio de los medios de cultivo y en la optimización de los procesos industriales, los costes siguen siendo superiores a los de la producción ganadera tradicional. Esta realidad explica por qué la mayoría de las empresas han optado por introducir inicialmente productos híbridos, como el filete aprobado para Aleph Farms en el que las células cultivadas se combinan con ingredientes de origen vegetal.

Otro cambio significativo que está experimentando el sector es la forma de abordar la producción. Los primeros años muchas compañías apostaban por construir grandes instalaciones propias, pero ahora cada vez son más las que recurren a acuerdos con fabricantes especializados para reducir las inversiones y acelerar la llegada al mercado, estrategia que ha seguido precisamente Aleph Farms.

Esta empresa ha adoptado un modelo denominado asset-light que se basa en colaborar con socios industriales para producir sus alimentos, en vez de asumir directamente toda la capacidad de fabricación. Además del acuerdo alcanzado con Cell Agritech en Singapur, la compañía trabaja con diferentes socios para desarrollar futuras operaciones en Europa y otros países asiáticos, a fin de incrementar la producción sin asumir el elevado coste de construir y operar todas las instalaciones por cuenta propia.

Un aspecto muy importante es la aceptación de los consumidores, y es que a pesar de que el interés por los alimentos producidos mediante cultivo celular continúa creciendo, todavía existen dudas en una parte de la población relacionadas con la seguridad, el proceso de fabricación o el grado de naturalidad de estos productos. Precisamente por ese motivo, empresas y organismos reguladores insisten en la importancia de mantener procedimientos de evaluación extremadamente rigurosos. Cada nueva autorización pretende demostrar que estos alimentos cumplen los mismos requisitos de seguridad que se exigen para otros productos alimenticios, contribuyendo así a generar una mayor confianza entre los consumidores.

La aprobación del filete de vacuno de cultivo celular de Aleph Farms constituye, en definitiva, un nuevo hito dentro de una evolución que comenzó hace apenas unos años y que ha situado a Singapur en la vanguardia de la innovación alimentaria mundial. Desde la histórica autorización del pollo cultivado en 2020 hasta las posteriores aprobaciones de la carne de codorniz, pato y ahora vacuno, el país ha construido un ecosistema único donde las empresas, los investigadores y las autoridades reguladoras colaboran para desarrollar una nueva generación de proteínas.

Como comentan aquí, todavía quedan importantes desafíos por resolver, especialmente en materia de costes de producción, escalabilidad industrial y aceptación por parte del consumidor. Sin embargo, la sucesión de avances registrados en Singapur demuestra que la carne cultivada está dejando atrás su etapa exclusivamente experimental para iniciar un proceso de implantación comercial gradual. El lanzamiento previsto del primer filete de vacuno cultivado en restaurantes durante 2027 representa un nuevo paso en ese camino y confirma que esta tecnología continúa consolidándose como un complemento para diversificar las fuentes de proteína animal y reforzar la seguridad alimentaria en los próximos años.

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