El pandan es uno de los ingredientes más característicos de la cocina del sudeste asiático y, al mismo tiempo, es uno de los grandes desconocidos para buena parte de los consumidores europeos. Sus hojas verdes, su aroma que recuerda a la vainilla, al coco y al arroz recién cocido, y su capacidad para proporcionar un llamativo color natural a los alimentos, están despertando el interés de cocineros, pasteleros y fabricantes de bebidas occidentales.
Aunque en países como Tailandia, Indonesia o Malasia forma parte de la alimentación cotidiana desde hace generaciones, el pandan empieza ahora a ganar protagonismo en Europa, impulsado sobre todo por la curiosidad hacia nuevos sabores y la influencia de la gastronomía asiática.
Qué es el pandan y a qué sabe
El pandan (Pandanus amaryllifolius) es una planta tropical de la familia de las pandanáceas que se caracteriza por sus hojas largas, estrechas y de color verde intenso, que constituyen la parte utilizada habitualmente en el sector de la alimentación. Su principal atractivo es un aroma difícil de comparar con otros ingredientes, con notas dulces que recuerdan a la vainilla y al coco, matices vegetales frescos y un fondo ligeramente tostado que evoca los frutos secos o las palomitas de maíz.
Todo este conjunto explica que frecuentemente se le conozca como la vainilla del sudeste asiático. Buena parte de su fragancia procede de una molécula denominada 2-acetil-1-pirrolina (2AP), que también se encuentra en arroces aromáticos como el jazmín y el basmati. Diversas investigaciones científicas han identificado este compuesto como uno de los principales responsables del perfume característico del pandan.
Su aroma se libera especialmente al cortar, triturar o calentar las hojas, lo que explica su uso en infusiones, cocciones y elaboraciones de repostería. A diferencia de la vainilla, el pandan ofrece una combinación de notas dulces y vegetales que permite integrarlo tanto en recetas saladas como dulces.
De dónde procede el pandan y dónde se cultiva
Según la base de datos botánica Plants of the World Online, mantenida por los Reales Jardines Botánicos de Kew (Royal Botanic Gardens, Kew), una institución científica británica de referencia en el estudio y la conservación de las plantas, el área de origen de Pandanus amaryllifolius se sitúa en las islas Molucas (Indonesia). Desde esta región se extendió por numerosos territorios tropicales, donde terminó integrándose en las tradiciones gastronómicas locales. Actualmente se cultiva en Indonesia, Tailandia, Malasia, Vietnam, Filipinas, Camboya y otros países del sudeste asiático, pero también está presente en Sri Lanka y distintas zonas del sur de Asia.
La planta necesita temperaturas cálidas, humedad y agua de forma regular. Es frecuente encontrarla en huertos familiares y pequeñas explotaciones, donde sus hojas se recolectan de forma sucesiva. Su propagación mediante brotes facilita el cultivo doméstico y permite contar con hojas durante buena parte del año en condiciones tropicales.
En Europa, las temperaturas invernales dificultan su producción al aire libre, aunque puede cultivarse en invernaderos y ambientes protegidos. Por esta razón, la mayor parte del pandan destinado al consumo europeo procede de las importaciones, principalmente en forma de hojas frescas o congeladas, extractos, pastas y preparados en polvo.
La larga historia del pandan en la gastronomía asiática
Aunque en la actualidad se presenta como una novedad gastronómica, el pandan lleva generaciones utilizándose en la cocina del sudeste asiático. No existe una fecha precisa que permita determinar cuándo empezó a consumirse, pero su presencia en numerosas recetas tradicionales demuestra que existe una profunda relación con la cultura alimentaria de la región.
Históricamente, sus hojas se han utilizado para aromatizar arroz, preparar dulces, envolver alimentos y perfumar bebidas. En muchos hogares asiáticos, su uso resulta tan cotidiano como para nosotros añadir laurel a un guiso o canela a un postre en la cocina mediterránea. Una de sus ventajas es que permite transmitir aroma sin necesidad de incorporar las hojas al plato terminado. Estas pueden introducirse enteras durante la cocción y retirarse posteriormente, dejando su fragancia en los alimentos.
Su importancia también es cultural, ya que el pandan aparece en elaboraciones familiares, celebraciones y productos tradicionales de los mercados locales. Por ello, su creciente popularidad internacional supone también una oportunidad para conocer mejor las cocinas de las que procede este ingrediente.
El valor gastronómico del pandan
El interés culinario del pandan se explica por tres características principales: su aroma, su color y su versatilidad. Sus hojas pueden infusionarse en agua, leche o leche de coco, aportando un perfume delicado que combina especialmente bien con el arroz, la vainilla, los cítricos, el chocolate blanco y los frutos secos. Las hojas también pueden triturarse con agua para obtener un extracto que se añade a masas, cremas, helados y bebidas.
Su característico color verde viene dado por la clorofila presente en las hojas, propiedad que permite colorear de forma natural determinadas preparaciones, aunque la intensidad dependerá de la concentración utilizada y del tratamiento térmico aplicado. Hay que apuntar que algunos extractos comerciales contienen colorantes añadidos para conseguir tonalidades más intensas y estables.
En la cocina salada, el pandan puede acompañar al pollo, al pescado y a diferentes elaboraciones con arroz. En repostería resulta especialmente interesante porque permite introducir un nuevo sabor en productos conocidos como los bizcochos, las galletas, las natillas o los helados. Esta capacidad para aportar aroma y personalidad sin alterar excesivamente la estructura de las recetas de cocina, explica buena parte de su atractivo para la gastronomía contemporánea.
Cómo se utiliza el pandan en las recetas tradicionales
La versatilidad del pandan se aprecia especialmente en las cocinas del sudeste asiático, donde cada país ha desarrollado formas particulares de aprovechar sus cualidades. En Tailandia destaca el gai hor bai toey, un plato de pollo marinado que se envuelve en hojas de pandan antes de freírse. Durante la cocción, las hojas transmiten su aroma a la carne y ayudan a mantener sus jugos, creando una combinación de notas especiadas, vegetales y ligeramente dulces.
En Malasia y Singapur es habitual encontrarlo en la kaya, una crema elaborada con leche de coco, huevos y azúcar, frecuentemente aromatizada con pandan. Se consume tradicionalmente untada sobre tostadas y acompañada de café o té. En Indonesia destaca el klepon, unas pequeñas bolas de arroz glutinoso rellenas de azúcar de palma y recubiertas de coco rallado. El pandan aporta a esta preparación aroma y, en muchas versiones, su característico color verde. El contraste entre la masa elástica, el relleno dulce y el coco convierte este postre en una de las elaboraciones más representativas de la región.
En Vietnam, el pandan aparece en numerosos dulces elaborados con leche de coco, arroz y tapioca. Uno de los más conocidos es el bánh da lợn, un pastel cocinado al vapor que combina capas de diferentes colores, sabores y texturas. También destaca el bizcocho chiffon de pandan, especialmente popular en Singapur y Malasia, cuya textura extraordinariamente esponjosa, color verde y delicado perfume, lo han convertido en uno de los postres asiáticos más reconocibles a nivel internacional.
Las citadas recetas demuestran que el pandan es mucho más que un ingrediente decorativo, pues constituye una parte importante de la identidad gastronómica de numerosos países.
Crecimiento del pandan en Europa
La expansión internacional de la gastronomía asiática está favoreciendo el descubrimiento de ingredientes que hasta hace poco apenas tenían presencia en el mercado europeo. El éxito del té matcha, la popularidad del té de burbujas y el interés por la repostería asiática han creado un contexto favorable para la llegada del pandan.
Según el análisis que podemos leer aquí, basado en datos de la consultora Mintel, el 95 % de los lanzamientos mundiales de alimentos y bebidas con pandan durante los nueve primeros meses de 2026 se concentraron en Asia-Pacífico, frente al 2 % de Europa y el 1 % de Estados Unidos. Estas cifras indican que su presencia comercial europea todavía es pequeña, pero empieza a despertar interés entre fabricantes y profesionales del sector de la alimentación.
Francia y Reino Unido se encuentran entre los mercados donde se observan señales de esta tendencia. Según Mintel, las conversaciones sobre pandan en Francia se multiplicaron por nueve entre abril y julio del presente año respecto al mismo periodo de 2025. En Reino Unido, la cadena Black Sheep Coffee incluyó en abril bebidas como la limonada de pandan y el matcha frío combinado con este ingrediente.
La repostería constituye una de las principales vías de entrada del pandan al mercado occidental. Los productos de panadería y pastelería representaron el 40 % de los lanzamientos con este ingrediente en Europa y Norteamérica durante los primeros nueve meses del presente año, según el análisis de Mintel.
En España su presencia sigue siendo muy limitada y se concentra principalmente en las tiendas de alimentación asiática, los restaurantes especializados y algunas propuestas de pastelería internacional. Por el momento, no disponemos de datos suficientes para cuantificar su crecimiento en el mercado español.
La comparación del pandan con el matcha resulta inevitable por el origen asiático de ambos ingredientes y por su característico color verde, pero sus características son diferentes. El matcha es un té japonés con un sabor vegetal, cierto amargor y contenido natural de cafeína, mientras que el pandan ofrece un perfil más dulce y aromático, cercano a la vainilla, y no contiene cafeína de forma natural.
También difiere su posicionamiento gastronómico, ya que, mientras que el matcha está asociado a la tradición japonesa del té y a diferentes categorías de calidad, el pandan es un ingrediente cotidiano en numerosas cocinas del sudeste asiático. El especialista de Mintel Jonny Forsyth considera que el pandan tiene posibilidades de crecimiento en el sector de las bebidas y la repostería, aunque se muestra prudente sobre su capacidad para alcanzar una popularidad comparable a la del matcha.
Su futuro dependerá de la aceptación del sabor, la disponibilidad comercial y la capacidad de los fabricantes para desarrollar productos que mantengan el interés de los consumidores más allá de la novedad inicial del ingrediente.
¿Beneficios del pandan para la salud?
El pandan también ha despertado interés científico por su contenido en compuestos fenólicos, flavonoides y otras sustancias vegetales con posible actividad antioxidante. Algunos estudios han investigado sus efectos sobre el metabolismo de la glucosa y han encontrado resultados prometedores en modelos animales. Sin embargo, todavía no existen pruebas clínicas suficientes para afirmar que consumir pandan prevenga o trate la diabetes o produzca beneficios específicos para la salud humana.
De hecho, un pequeño estudio realizado con un grupo de voluntarios sanos y publicado en 2023 encontró resultados que no permiten atribuirle un efecto beneficioso claro sobre la glucemia. Por tanto, conviene diferenciar entre sus posibles propiedades bioactivas, que todavía son objeto de investigación, y los beneficios clínicos demostrados. Desde el punto de vista alimentario, su principal valor continúa siendo gastronómico.
Como decíamos, el pandan puede encontrarse en establecimientos especializados en alimentación asiática, principalmente en forma de hojas frescas o congeladas, extractos y pastas aromáticas. Para utilizarlo en casa, una de las opciones más sencillas consiste en infusionar sus hojas en leche o leche de coco y emplear después el líquido para preparar arroz con leche, natillas o cremas de repostería.
El pandan reúne características que explican su creciente interés fuera de Asia: un aroma singular, numerosas aplicaciones culinarias y una larga tradición gastronómica que merece conocerse más allá de las tendencias. Su incorporación a nuevas elaboraciones puede ampliar las posibilidades de cocineros y pasteleros, sin olvidar que es un ingrediente profundamente arraigado en las cocinas del sudeste asiático. Podéis conocer más detalles sobre esta planta a través de este artículo del National Parks Board de Singapur.
Crédito imágenes | Depositphotos.com