El Aceite de las Sierras Espadán y Calderona ya forma parte del selecto grupo de productos agroalimentarios protegidos por la Unión Europea. La inscripción de esta nueva Denominación de Origen Protegida (DOP) supone un importante reconocimiento para un aceite de oliva elaborado en el entorno de dos de los espacios naturales más emblemáticos de la Comunidad Valenciana, poniendo en valor una variedad de aceituna prácticamente desconocida para la mayoría de los consumidores, se trata de la Serrana de Espadán.
La publicación del reglamento en el Diario Oficial de la Unión Europea confirma el reconocimiento de un aceite que durante años ha estado vinculado a un territorio muy concreto, formado por 28 municipios de las provincias de Castellón y Valencia, que se localizan entre los parques naturales de la Sierra de Espadán y la Sierra Calderona.
Con esta nueva Denominación de Origen Protegida España continúa reforzando su liderazgo europeo en productos agroalimentarios con figuras de calidad diferenciada, un sistema que protege el origen, las características y la reputación de alimentos que están estrechamente asociados a su territorio. Recordemos que en el mes de junio conocíamos las nuevas DOP e IGP en nuestro país, la pera del Bierzo, la trufa negra de Teruel, el judión de La Granja y la patata de Valderredible.
El aceite amparado por esta DOP podrá comercializarse como aceite de oliva virgen extra y aceite de oliva virgen elaborado principalmente con la variedad autóctona Serrana de Espadán (también conocida como Sevillenca), acompañada por otras variedades presentes en menor proporción como la Villalonga, la Canetera, la Morruda y la Arbequina, todas ellas adaptadas desde hace décadas a las condiciones climáticas y geográficas de la zona.
Uno de los aspectos que más ha valorado la Unión Europea es precisamente la personalidad de este aceite, que se caracteriza por un aroma frutado intenso pero muy equilibrado, con un sabor dulce y suave que se acompaña de notas que recuerdan a la almendra verde y a la hierba recién cortada. En boca, ofrece un ligero picor y un amargor muy delicado, dos características que lejos de ser defectos, constituyen uno de los principales indicadores de frescura y calidad en un aceite de oliva virgen extra.
El paisaje marca el carácter del aceite de las Sierras Espadán y Calderona
La calidad del aceite no depende únicamente de la variedad de aceituna utilizada, el entorno donde crecen los olivos resulta determinante. Las Sierras de Espadán y Calderona tienen un relieve montañoso con terrenos pobres y pedregosos, donde el olivo debe desarrollar un potente sistema radicular para obtener agua y nutrientes. A ello se suma un clima mediterráneo suavizado por la proximidad del mar, la humedad de la brisa de levante y el rocío nocturno, ayuda a reducir el estrés hídrico de los árboles durante los meses más cálidos favoreciendo una maduración lenta de las aceitunas.
Esa combinación de factores naturales permite obtener aceitunas con un elevado contenido en compuestos fenólicos y pigmentos naturales, responsables tanto del color como de buena parte del aroma y estabilidad del aceite. Otro aspecto fundamental es la recolección temprana, las aceitunas se recogen del árbol antes de alcanzar su maduración completa. Aunque este sistema reduce el rendimiento de aceite que se obtiene por kilo de aceitunas, permite conservar mejor los aromas, minimizar los procesos de oxidación y producir un aceite de mayor calidad.
Aceituna Serrana de Espadán, una variedad casi desconocida
Cuando se habla de aceite de oliva, la mayoría de los consumidores piensa inmediatamente en variedades como la Picual, la Hojiblanca o la Arbequina. Sin embargo, España cuenta con más de 250 variedades de aceituna y muchas de ellas de distribución muy limitada. La auténtica protagonista de esta nueva DOP es la Serrana de Espadán, una variedad autóctona adaptada desde hace siglos a las montañas del interior de Castellón y Valencia. Produce aceites muy equilibrados, suaves y aromáticos, con un perfil sensorial muy diferente al de otras variedades más conocidas.
Junto a esta aceituna aparecen otras variedades autorizadas en el Pliego de Condiciones como la Villalonga, muy extendida en la Comunidad Valenciana y que aporta estabilidad y un frutado intenso. La Canetera es una variedad mucho menos conocida y que está especialmente adaptada al clima mediterráneo valenciano. La Morruda, variedad habitual también en el Bajo Ebro, produce aceites suaves y elegantes. Y la Arbequina es una de las variedades españolas más conocidas a nivel internacional que destaca por su dulzura y delicadeza. La combinación de todas ellas permite mantener la personalidad tradicional del aceite, sin que se pierda la identidad que proporciona la Serrana de Espadán.
¿Qué es la Denominación de Origen Protegida?
Una DOP es una figura de calidad reconocida por la Unión Europea que garantiza que todas las fases esenciales de producción, elaboración y transformación, se realizan en una zona geográfica determinada y siguiendo un pliego de condiciones muy estricto. No basta con que el aceite proceda de una determinada región, también debe demostrar unas características específicas derivadas de ese territorio, superando además controles periódicos que verifican tanto su calidad como su trazabilidad.
Gracias a estos sellos de garantía los consumidores pueden identificar productos cuya calidad está estrechamente ligada a un origen concreto, a la vez que se protege el trabajo de los agricultores y los productores frente a imitaciones. La documentación oficial de esta nueva DOP puede consultarse en varias bases de datos públicas de la Unión Europea y del Ministerio de Agricultura.
El registro europeo de indicaciones geográficas eAmbrosia permite consultar todas las denominaciones protegidas reconocidas por la Comisión Europea. Asimismo, el Diario Oficial de la Unión Europea publica tanto las solicitudes como los reglamentos de inscripción y los Pliegos de Condiciones correspondientes.
La inscripción del Aceite de las Sierras Espadán y Calderona representa mucho más que un nuevo distintivo europeo, supone el reconocimiento de un paisaje, de una variedad de aceituna prácticamente exclusiva de esta zona y del trabajo desarrollado durante generaciones por agricultores y almazaras.
En un mercado cada vez más globalizado donde muchos alimentos compiten únicamente por el precio, las Denominaciones de Origen Protegidas recuerdan que el origen, las variedades tradicionales y el conocimiento acumulado durante siglos, siguen siendo elementos esenciales para preservar el patrimonio agroalimentario europeo, ofreciendo a los consumidores productos auténticos, diferenciados y de la máxima calidad.