Disfrutar recibe el Grand Prix Exceptionnel en los Premios de la Academia Internacional de Gastronomía 2026

La Academia Internacional de Gastronomía ha anunciado los galardonados con sus Premios 2026, unos reconocimientos que distinguen cada año a profesionales, proyectos e iniciativas relevantes del panorama gastronómico internacional. Y en esta edición, la gastronomía española vuelve a ocupar un lugar destacado, no sólo por el número de premiados, sino por la diversidad de disciplinas representadas en el palmarés.

El reconocimiento más destacado ha sido para Oriol Castro, Eduard Xatruch y Mateu Casañas, el equipo creativo de Disfrutar, que ha recibido el Grand Prix Exceptionnel, uno de los galardones más extraordinarios que concede la Academia Internacional de Gastronomía. No se trata de un premio habitual dentro del listado anual, sino de una distinción especial que se otorga en contadas ocasiones y que reconoce trayectorias, proyectos o aportaciones de especial relevancia para la gastronomía internacional.

En el caso de Disfrutar, el premio reconoce la creatividad, la excelencia y la influencia de un proyecto que se ha consolidado como uno de los grandes referentes de la alta cocina contemporánea. Oriol Castro, Eduard Xatruch y Mateu Casañas han desarrollado en Barcelona un lenguaje propio, heredero en parte del espíritu investigador de elBulli, pero construido con una identidad muy reconocible, donde la técnica, el juego, la precisión y la experiencia gastronómica forman parte de una misma manera de entender la cocina.

Pero el palmarés español de los Premios de la Academia Internacional de Gastronomía 2026 no se limita a la alta cocina. También han sido reconocidos Vicky Sevilla, del restaurante Arrels, con el Prix au Chef de l’Avenir; Israel Ramírez, de Saddle, con el Prix au Sommelier; Alexis García, con el Prix au Chef Pâtissier; Rosa Tovar, con el Prix de la Littérature Gastronomique por su libro ‘De ida y vuelta’; y David Moncasi, con el Prix Multimedia por el documental ‘El mago del vino’, dedicado al enólogo Raúl Pérez.

Estos premios son concedidos por la Academia Internacional de Gastronomía, institución formada por academias gastronómicas nacionales y regionales, entre ellas la Real Academia de Gastronomía, que participa en el proceso proponiendo las candidaturas españolas. Su palmarés permite tomar el pulso a una parte del panorama gastronómico internacional, y en esta edición resulta especialmente interesante porque los reconocimientos españoles abarcan cocina, sala, vino, pastelería, literatura gastronómica y divulgación audiovisual.

Grand Prix Exceptionnel para Disfrutar

El Grand Prix Exceptionnel concedido a Oriol Castro, Eduard Xatruch y Mateu Casañas sitúa de nuevo a Disfrutar en el centro de la conversación gastronómica internacional. El restaurante barcelonés, que en los últimos años ha acumulado reconocimientos de enorme relevancia, vuelve a ser distinguido por una cocina que no se entiende sólo desde el plato, sino desde la investigación, el método creativo y la construcción de una experiencia completa.

Disfrutar es uno de esos proyectos que han sabido mantener vivo el espíritu de la cocina de vanguardia sin quedarse atrapado en la repetición de fórmulas. Su propuesta tiene una parte lúdica, una parte técnica y una parte conceptual, pero lo más interesante quizá sea la manera en la que todo eso se integra en un discurso gastronómico reconocible. Hay sorpresa, pero también oficio. Hay técnica, pero no como simple demostración. Hay memoria de una escuela, pero también una voz propia.

El Grand Prix Exceptionnel no se concede cada año de forma automática, de modo que su entrega tiene un peso especial. En esta ocasión, reconoce a tres cocineros que han sabido convertir Disfrutar en un proyecto colectivo, sólido y profundamente influyente dentro de la cocina contemporánea.

Vicky Sevilla, Prix au Chef de l’Avenir

Vicky Sevilla, al frente del restaurante Arrels, en Sagunto, ha sido distinguida con el Prix au Chef de l’Avenir, un premio que reconoce a cocineros con una trayectoria joven y una proyección destacada. Su cocina se apoya en el territorio, en el producto mediterráneo y en una lectura contemporánea de las raíces culinarias, sin necesidad de disfrazar la tradición ni de reducirla a un simple recurso estético.

El reconocimiento a Vicky Sevilla resulta especialmente significativo porque pone el foco en una generación de cocineras y cocineros que trabajan desde espacios más personales, con propuestas ligadas al entorno y con una identidad que no siempre necesita grandes escenarios para hacerse visible. En Arrels, la memoria y el paisaje no funcionan como una etiqueta, sino como punto de partida para construir una cocina propia.

Israel Ramírez, Prix au Sommelier

El Prix au Sommelier ha sido para Israel Ramírez, de Saddle, en Madrid. Este reconocimiento recuerda algo fundamental: la gastronomía no se construye únicamente desde la cocina. La sala, la bodega y el servicio forman parte de la experiencia tanto como el menú, y la figura del sumiller exige hoy un conocimiento mucho más amplio que la simple recomendación de vinos.

Un buen sumiller interpreta la cocina, conoce la bodega, entiende el ritmo de la mesa y sabe acompañar al comensal sin imponerse. Debe tener criterio técnico, sensibilidad, memoria y capacidad de comunicación. El premio a Israel Ramírez reconoce esa labor, a menudo menos visible para el gran público, pero esencial en la alta gastronomía.

Alexis García, Prix au Chef Pâtissier

Alexis García ha recibido el Prix au Chef Pâtissier, un galardón que pone en valor la pastelería como disciplina con entidad propia dentro de la gastronomía. Durante mucho tiempo, la pastelería ha sido tratada como un cierre dulce o como un apartado separado de la cocina salada, pero los grandes pasteleros demuestran que es un lenguaje culinario completo, con técnica, sensibilidad, precisión y creatividad.

El reconocimiento a Alexis García confirma también el lugar creciente de la pastelería contemporánea en la conversación gastronómica. Una buena creación dulce no consiste únicamente en terminar una comida con algo agradable, sino en trabajar texturas, temperaturas, equilibrio, memoria gustativa y producto con la misma exigencia que cualquier otra elaboración culinaria.

Rosa Tovar, Prix de la Littérature Gastronomique

Rosa Tovar ha sido reconocida con el Prix de la Littérature Gastronomique por el libro ‘De ida y vuelta’. Este premio resulta especialmente valioso porque recuerda que la gastronomía también se estudia, se escribe, se piensa y se transmite a través de los libros.

La literatura gastronómica no debería entenderse sólo como una sucesión de recetas o como un género menor dentro de la divulgación. Cuando está bien trabajada, permite comprender cómo viajan los ingredientes, cómo se transforman las cocinas, cómo se cruzan las culturas y cómo se construyen las identidades culinarias. En ese sentido, ‘De ida y vuelta’ aborda un tema fundamental: los intercambios gastronómicos entre territorios y culturas, un movimiento constante que ha dado forma a muchas de las cocinas que hoy consideramos propias.

El premio a Rosa Tovar es también un reconocimiento al valor del conocimiento gastronómico escrito, a la investigación y a la necesidad de seguir contando la cocina con rigor, contexto y profundidad.

David Moncasi, Prix Multimedia

El Prix Multimedia ha sido para ‘El mago del vino‘, documental dirigido por David Moncasi y dedicado al enólogo Raúl Pérez. La elección resulta especialmente oportuna en un momento en el que la gastronomía se cuenta cada vez más a través de formatos audiovisuales, aunque no todos los relatos visuales tienen la misma ambición ni la misma profundidad.

El vino necesita relato, pero no un relato vacío. Necesita explicar territorio, tiempo, vendimia, intuición, técnica, paisaje, decisiones y oficio. Raúl Pérez es uno de los nombres más influyentes de la enología contemporánea, y este documental acerca su figura y su universo a un público más amplio.

El reconocimiento a ‘El mago del vino’ subraya la importancia de la divulgación audiovisual cuando se realiza con criterio, sensibilidad y respeto por aquello que se está contando.

Un palmarés que habla de la amplitud de la gastronomía

Más allá de los nombres propios, lo interesante de los Premios de la Academia Internacional de Gastronomía 2026 es que permiten mirar la gastronomía española desde una perspectiva amplia. En el palmarés hay alta cocina, cocina joven, sala, vino, pastelería, literatura gastronómica y audiovisual. Es decir, no se premia una única forma de entender la gastronomía, sino distintas maneras de construir cultura alrededor de la mesa.

La gastronomía no se sostiene únicamente sobre grandes restaurantes ni sobre platos memorables. También necesita personas que investiguen, escriban, sirvan, seleccionen vinos, elaboren postres, documenten historias, expliquen territorios y acerquen el conocimiento gastronómico al público. Necesita cocina, pero también pensamiento, oficio, relato y transmisión. Por eso, estos premios hablan de un sector capaz de generar talento en distintos ámbitos y de una cultura gastronómica que continúa proyectándose internacionalmente desde muchos frentes. Y quizá esa sea la noticia más interesante: que la gastronomía española no sólo sigue cocinando, también sigue pensando, contando y compartiendo.

Artículos relacionados