Cómo hacer mantequilla

Hoy os vamos a mostrar cómo hacer mantequilla casera a partir de la nata, es algo muy sencillo, se dice que incluso accidental, pues la mantequilla se obtiene de un exceso de batido de la nata que provoca la separación de la grasa del resto de componentes.

En el vídeo Elaboración de mantequilla podíamos ver el proceso artesanal para hacer mantequilla a partir de la leche, pero como hoy en día no es fácil obtener leche recién ordeñada, tal vez la mejor opción es comprar nata para montar de calidad, con un porcentaje de materia grasa elevado, alrededor de un 38% M.G., veréis que hacer mantequilla en casa es muy fácil.

Si habitualmente montáis la nata para vuestros postres, quizá habéis experimentado el ‘sobrebatido’ o habéis incorporado algún ingrediente que ha provocado la rotura de los glóbulos de grasa, la primera apreciación es la de una nata cortada, con lo que en muchos casos se habrá desechado por no saber que de ahí se extrae la mantequilla.

Para elaborar la mantequilla necesitas un recipiente hondo, un cuenco grande por ejemplo, las varillas eléctricas y la nata para montar bien fría (que haya estado unas ocho horas a 5º C), con un porcentaje elevado de grasa. El mínimo recomendado es de 30% M.G., pero una nata con un 38 o un 40% M.G. se monta más rápido y ofrece más densidad. Igual que cuando montas la nata la endulzas, puedes hacer la mantequilla casera dulce, también puedes hacer mantequilla con sal o sin adicionar, ya sabes que en el mercado nos ofrecen todas estas opciones. Recuerda que una vez obtenida la mantequilla, también podrás hacer mantequillas compuestas o mantequillas aromatizadas.

Pues una vez dispuesto el material y el ingrediente (es suficiente con medio litro de nata para obtener unos 200 gramos de mantequilla), ya puedes empezar a batir la nata, en la galería de imágenes podéis ver por los diferentes procesos por los que pasa, desde que empieza a coger cuerpo, cuando está montada y cuando se rompen los glóbulos de grasa, ésta se escapa y se va uniendo en gránulos gruesos, mientras el líquido se va decantando quedando en el fondo del recipiente.

Ya se puede tomar con las manos la mantequilla para amasarla, unirla y escurrir la mazada o suero de mantequilla. A continuación se lava la mantequilla en otro cuenco con agua para retirar el suero que haya quedado en la superficie, y finalmente se pasa la mantequilla casera a la mantequillera o recipiente en el que queramos guardar nuestra mantequilla, dándole la forma y reservándola en el frigorífico hasta su uso.

Si hacéis vuestra primera mantequilla casera, seguro que no será la última vez. Siempre es una satisfacción conocer y recuperar la elaboración casera de alimentos que siempre están en nuestra cocina.


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