Tallarines con langostinos y salsa de lima, albahaca y mascarpone, receta de pasta para disfrutones

Estos tallarines con langostinos y salsa de lima, albahaca y mascarpone reúnen varios elementos que funcionan especialmente bien juntos: una salsa cremosa, el frescor cítrico de la lima, el aroma de la albahaca y la textura carnosa del marisco.

Es una receta que preparamos a menudo cuando han sobrado algunos langostinos cocidos de una comida especial, aunque también puede hacerse partiendo de langostinos crudos y cocinándolos expresamente para el plato. Lo importante es incorporarlos en el momento adecuado para que se mantengan tersos y jugosos.

La salsa se prepara con mascarpone, queso curado, lima, mantequilla y albahaca fresca. El mascarpone aporta cuerpo y suavidad; el queso añade salinidad y profundidad; y la lima aligera la sensación grasa y da al conjunto un carácter más fresco.

Pero para que la salsa quede realmente bien no basta con mezclar los ingredientes. Hay que controlar la cantidad de lima, la temperatura, el agua de cocción de la pasta y el momento en el que se incorpora cada elemento. De lo contrario, puede quedar demasiado espesa, ácida o pesada.

También es importante utilizar correctamente el agua de cocción. Su almidón ayuda a integrar la salsa con la pasta y permite ajustar la textura sin añadir más grasa. No se trata de verter una cantidad fija, sino de incorporarla poco a poco hasta obtener una salsa cremosa, brillante y bien adherida a los tallarines.

La albahaca se añade al final para preservar su aroma, y los langostinos cocidos se incorporan únicamente el tiempo necesario para que pierdan el frío, sin someterlos a una segunda cocción que pueda volverlos secos o gomosos.

Hemos preparado una nueva versión de esta receta con las cantidades revisadas, dos formas de cocinar los langostinos y todas las claves para equilibrar el mascarpone, la lima y el agua de cocción.

La receta completa, en Gastronomía y Cía A Bocados

En nuestro Substack hemos publicado la receta completa de estos tallarines, con los ingredientes, las cantidades y el procedimiento detallado. También explicamos:

▪️Cómo evitar que la salsa de mascarpone resulte pesada

▪️Qué función cumple el agua de cocción

▪️Cuándo añadir la lima y la albahaca

▪️Cómo adaptar la receta a pasta fresca o seca

▪️Qué hacer si utilizamos langostinos crudos o ya cocidos

▪️Cómo corregir una salsa demasiado espesa o demasiado ácida

Puedes leer la receta completa aquí: Gastronomía y Cía A Bocados

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Una salsa para recordar

Aunque la receta completa está en Substack, merece la pena quedarse con una idea: la lima no está aquí únicamente para aportar acidez, ni el mascarpone para hacer una salsa cremosa.

El interés del plato está en el equilibrio. El mascarpone suaviza, el queso da profundidad, la lima refresca, la albahaca perfuma y el agua de cocción convierte todos esos ingredientes en una salsa que envuelve la pasta sin ocultarla.

Y cuando se incorporan unos buenos langostinos en su punto, el resultado es uno de esos platos de pasta sencillos que parecen mucho más elaborados de lo que realmente son.

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