Las barritas de avena ocupan un lugar curioso en el supermercado. Se venden como una solución práctica para el desayuno, la merienda o ese momento en que el día se alarga y apetece tomar algo, y muchas se presentan con una estética muy cuidada: avena, frutos secos, cacao, palabras como ‘natural’ o ‘nutritivo’… y un precio que a veces sorprende más que la lista de ingredientes.
Prepararlas en casa permite mirar el asunto de otra manera. No se trata de afirmar que una barrita casera sea automáticamente saludable por llevar avena, ni de esconder que esta receta lleva mantequilla y azúcar. Son unas barritas dulces y lo son con todas sus consecuencias. Lo interesante es que elegimos qué ponemos en ellas y que la lista resulta fácil de reconocer: copos de avena, leche, cacao puro, crema de cacahuete, huevo, mantequilla, azúcar y vainilla.
La avena es la que da estructura a la receta y aporta fibra, incluidos los beta-glucanos que contiene de forma natural. La crema de cacahuete suma sabor y ayuda a redondear la masa; conviene elegir una crema 100 % cacahuetes, sin aceites añadidos ni azúcar. El cacao puro es el tercer pilar, da profundidad, color y ese sabor a chocolate de verdad que no necesita una cobertura ni un preparado soluble.
Nos gustan con dos cucharadas de cacao puro, porque quedan intensas, con un punto ligeramente amargo que equilibra el dulzor. Si preferís un resultado de chocolate más suave, podéis reducirlo a una cucharada sopera. La textura apenas cambiará, pero el sabor será más amable. Frente a algunas barritas comerciales, estas no necesitan jarabes, humectantes, aromas o coberturas para mantenerse unidas. Eso no significa que todos los productos envasados sean iguales ni que un aditivo sea malo por definición, simplemente, aquí no hacen falta. La mezcla se prepara en un cazo y un cuenco, se deja reposar media hora y se hornea veinte minutos.
El resultado no es una galleta crujiente ni un bizcocho alto. Son barritas tiernas, húmedas y un poco abizcochadas, con los copos de avena integrados en la masa y unos bordes ligeramente irregulares cuando se cortan templadas. Tomad nota de la receta, que os esperamos en la cocina.
Ingredientes (12 barritas)
- 200 gramos de copos de avena
- 120 gramos de leche
- 2 c/s de cacao puro en polvo
- 110 gramos de mantequilla
- 50 gramos de crema de cacahuete 100 %
- 220 gramos de azúcar
- 1 huevo
- extracto de vainilla
- una pizca de sal.
Elaboración
Pon en un cazo la leche, el cacao puro, la mantequilla, el azúcar y la pizca de sal. Calienta a fuego medio, removiendo de vez en cuando para que los ingredientes se integren. Cuando rompa a hervir, deja cocer durante un minuto y retira del fuego.
Mientras tanto, pon los copos de avena finos en un cuenco amplio y añade la crema de cacahuete, el huevo y unas gotas de extracto de vainilla. Mezcla bien.
Vierte lentamente la preparación caliente de cacao sobre la mezcla de avena, removiendo al mismo tiempo hasta incorporarla por completo. Deja reposar unos 30 minutos para que los copos se hidraten. Este paso es importante para conseguir unas barritas tiernas y ligeramente abizcochadas.
Forra con papel vegetal un molde cuadrado de unos 20 centímetros de lado y vierte la masa. Enciende el horno a 200 ºC con calor arriba y abajo.
Cuando el horno haya alcanzado la temperatura, hornea durante 20 minutos. Retira el molde y deja que pierda un poco de calor antes de desmoldar. Cortas las barritas del tamaño deseado cuando todavía estén templadas y deja que se enfríen por completo sobre una rejilla.
Una vez frías, las puedes conservar en un recipiente hermético, separándolas con papel vegetal para que evitar que se peguen. El resto es comer y disfrutar. ¡Buena cocina y buen provecho!
Abreviaturas
c/s = Cuchara sopera
c/p = Cuchara de postre
c/c = Cuchara de café
c/n = Cantidad necesaria