Cómo hacer atún o bonito en aceite de oliva virgen extra

Preparar bonito en aceite de oliva casero permite disfrutar de este pescado con una textura jugosa y un sabor mucho más delicado que cuando se cocina en exceso. Además, podemos elegir la materia prima, controlar la cantidad de sal y utilizar el aceite de oliva virgen extra que mejor se adapte a nuestro gusto.

La temporada del bonito del norte, también conocido como atún blanco, es un buen momento para comprar piezas grandes o incluso medias piezas. En la pescadería pueden prepararlo en rodajas gruesas o separar los lomos, aunque después será necesario retirar cuidadosamente la piel, las espinas y las partes más oscuras de la carne.

Esta receta de bonito o atún en aceite de oliva virgen extra está pensada para preparar una cantidad pequeña y consumirla durante los días siguientes. Debe conservarse siempre en el frigorífico, porque cubrir el pescado con aceite aporta sabor y protege su superficie, pero no lo convierte en una conserva apta para guardar a temperatura ambiente.

Ingredientes

  • 1 kilo de bonito del Norte
  • 2 litros de agua (aprox.)
  • 50 gramos de sal
  • aceite de oliva virgen extra de sabor suave.

Elaboración

Pide en la pescadería que corten el bonito en rodajas gruesas o que separen los lomos. Si vas a utilizar la ventresca, conviene cocinarla y guardarla por separado, ya que tiene más grasa y una textura diferente a la del resto del pescado.

Retira la piel, las espinas y la parte más oscura de la carne. Procura obtener piezas de tamaño parecido para que se cocinen de manera uniforme. Pon el agua y la sal en una olla amplia y llévala a ebullición. Introduce el bonito procurando que quede completamente cubierto y espera a que el agua recupere un hervor muy suave.

Cuece el pescado a fuego bajo hasta que la carne esté opaca y se separe fácilmente en lascas. El tiempo dependerá del grosor de las piezas, por lo que conviene comprobar el punto después de unos minutos y evitar una cocción excesiva, pues el bonito puede quedar seco.

Retira las piezas de la olla con cuidado y déjalas escurrir sobre una rejilla o un colador amplio. Cuando hayan perdido el calor más intenso, pásalas al frigorífico para completar el enfriamiento.

El bonito debe estar completamente frío y bien escurrido y seco antes de cubrirlo con aceite. Si conserva demasiada humedad, puede aparecer líquido separado en el fondo del recipiente.

Coloca el pescado en un recipiente limpio con tapa, procurando que las piezas queden juntas pero sin aplastarlas. Añade el aceite de oliva virgen extra hasta cubrir completamente el bonito.

Tapa el recipiente y guárdalo inmediatamente en el frigorífico. Déjalo reposar unas horas, preferiblemente hasta el día siguiente, para que el pescado absorba parte del sabor del aceite.

Qué aceite de oliva elegir

El bonito tiene una carne delicada, por lo que suele funcionar mejor un aceite de oliva virgen extra de perfil suave, con un amargor y un picor moderados.

Un aceite demasiado intenso puede imponerse sobre el sabor del pescado. Esto no significa que haya que utilizar un aceite de poca calidad, sino elegir uno equilibrado que acompañe al bonito sin dominarlo.

También puede utilizarse aceite de oliva, pero un buen virgen extra suave aportará más aroma y personalidad a la preparación.

Cómo conservar el bonito en aceite

El bonito preparado de este modo debe mantenerse siempre refrigerado, a una temperatura máxima de 4 °C, y consumirse en un plazo de tres o cuatro días.

Utiliza siempre utensilios limpios para extraer cada porción y vuelve a guardar el recipiente en el frigorífico inmediatamente después de servirlo. El pescado debe permanecer cubierto por el aceite, pero añadir más aceite no prolonga su vida útil.

Esta preparación no debe guardarse en la despensa ni someterse a un baño maría con la intención de convertirla en una conserva de larga duración. El pescado es un alimento de baja acidez y, para elaborar una conserva segura que pueda mantenerse a temperatura ambiente, es necesario utilizar un equipo específico para conservas a presión y seguir un procedimiento validado.

El vacío de la tapa tampoco garantiza que el contenido sea seguro. Un tarro puede quedar correctamente sellado sin haber recibido el tratamiento térmico necesario.

Cómo servir el bonito en aceite

Antes de servirlo, saca del frigorífico únicamente la cantidad que vayas a consumir y deja que pierda un poco de frío. De este modo se apreciarán mejor la textura del pescado y los aromas del aceite.

Este bonito en aceite de oliva puede utilizarse para preparar ensaladas de tomate, papas aliñás, huevos rellenos, empanadas, bocadillos, platos de pasta, ensaladilla o tostadas con pimientos asados.

El aceite que queda en el recipiente también se puede aprovechar, siempre dentro del mismo periodo de conservación, para aliñar una ensalada, unas verduras, unas patatas cocidas, un plato de pasta o incluso una mahonesa.

Preparado con una buena materia prima, cocinado con suavidad y acompañado por un aceite equilibrado, este bonito en aceite de oliva casero es una elaboración sencilla que permite disfrutar plenamente de uno de los pescados más apreciados de la temporada.

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