El pan rallado es uno de esos ingredientes discretos que casi siempre están en la despensa y que, precisamente por cotidianos, a veces pasan desapercibidos. Lo asociamos enseguida a empanar filetes, rebozar croquetas o cubrir alguna elaboración antes de freír, pero su papel en la cocina va bastante más allá. Puede aportar cuerpo a un relleno, crear una costra dorada, dar textura crujiente a un gratinado, ayudar a ligar una masa, recoger jugos, enriquecer una salsa o convertir el pan que se ha quedado duro en un recurso útil y sabroso.
Además, no todo el pan rallado es igual. Puede ser muy fino, casi como una harina, o más grueso y rústico, según el efecto que busquemos en la receta. Puede hacerse con pan seco, tostarse, freírse, mezclarse con queso, ajo, perejil, hierbas aromáticas o especias, e incluso convertirse en ese pangrattato tan presente en la cocina italiana, capaz de dar a un plato de pasta un contraste crujiente y lleno de sabor. También existe el pan rallado fresco, hecho con miga tierna, que se utiliza en algunas cocinas para rebozar, gratinar o dar cuerpo a rellenos con una textura distinta a la del pan seco.
En este recetario dominical reunimos doce recetas con pan rallado para para dar textura, sabor y un toque crujiente a vuestros platos y para recordar todo lo que puede hacer este ingrediente humilde cuando se usa con idea. Hay verduras al horno con costra sabrosa, ensaladas con queso rebozado, vieiras gratinadas, croquetas, pasta con pangrattato, risotto, tortillas rellenas, hamburguesas de pescado, pollo crujiente, nuggets, solomillo en costra y hasta una salsa de pan. Platos distintos entre sí, pero unidos por una misma idea: el pan rallado no es sólo una cobertura. Bien utilizado puede cambiar la textura, mejorar el dorado, aportar contraste, aprovechar el pan sobrante y transformar recetas sencillas en bocados mucho más apetecibles.
Ya sabéis que bajo estas líneas encontraréis la presentación de cada plato. Para consultar los ingredientes y la elaboración paso a paso, sólo tenéis que pulsar en el nombre de la receta que aparece sobre la foto. Y si necesitáis alguna alternativa, una idea concreta para aprovechar el pan rallado o una receta que os ayude a ampliar vuestro repertorio, dejádnoslo en comentarios. También nos encantará conocer cómo lo utilizáis vosotros en casa: en rebozados, gratinados, rellenos, salsas, masas o en cualquier preparación que merezca la pena compartir. ¡Os esperamos en la cocina!