Comer manzanas con piel

El conocido refrán de disfrutar de ‘una manzana al día para mantener al médico en la lejanía’, puede reafirmarse una vez más con la nueva investigación realizada por un grupo de científicos de la Universidad de Iowa (Estados Unidos), según los resultados, es preferible comer manzanas con piel por su contenido en ácido ursólico, un elemento definido como una sustancia cerosa que está presente en diferentes especies vegetales, especialmente en la familia botánica de las labiadas, como el orégano, la menta, el romero o el tomillo. Pero también está presente en la piel de las frutas como las ciruelas, las peras o las manzanas.

Son varias las propiedades que se pueden destacar del ácido ursólico, además de promover el crecimiento de los músculos y reducir el desgaste muscular, inhibe el desarrollo de tumores en la piel, es un antiinflamatorio, estimula el crecimiento del cabello, refuerza el colágeno cutáneo ayudando a que la piel sea más elástica y por tanto reduciendo las arrugas, reduce los niveles de glucosa y colesterol en sangre, en definitiva, es un elemento muy beneficioso para la salud humana. Es entonces preferible comer manzanas con piel para beneficiarnos de las propiedades que ofrece el fruto al completo, pero siempre siguiendo las pautas de higiene recomendadas, lavar bien las manzanas antes de comerlas es algo fundamental hoy en día.

En la investigación mencionada se utilizaron roedores de laboratorio para determinar los efectos del ácido ursólico, se formaron dos grupos, al primero se le proporcionó un suplemento del mencionado ácido, al segundo grupo se le ofreció una alimentación normal. Los resultados fueron determinantes, en una comparativa bajo el microscopio se podía apreciar que los roedores del primer grupo habían reducido la masa grasa a la vez que se veía aumentada la masa muscular y la fortaleza, algo que no ocurrió con el segundo grupo.

El caso es que el estudio pretendía mostrar la importancia del ácido ursólico en el tratamiento de la atrofia muscular, una enfermedad que provoca la disminución de la masa y la fuerza de los músculos esqueléticos. Los investigadores indican que este problema está asociado al sedentarismo, a sufrir una enfermedad o en el proceso de la vejez. El ácido ursólico estimula dos hormonas responsables de la construcción del músculo, el factor de crecimiento de tipo insulina tipo I (IGF-I) denominada también somatomedina C, y la insulina, ambos elementos amplifican sus efectos beneficiosos gracias al ácido. En la investigación también se determinó que a pesar de que se aumentó la masa muscular, no se produjo un aumento de peso.

Los investigadores indican que no existe tratamiento contra la atrofia muscular en determinados casos, por ello se estudió la actividad de los genes de los músculos de personas que la padecían. Mediante una nueva técnica determinaron los genes responsables de promocionar o silenciar la construcción y desarrollo muscular, posteriormente realizaron una comparativa con líneas celulares cultivadas en el laboratorio que habían sido tratadas con diferentes sustancias, descubriendo el papel que juega el ácido ursólico. Una alimentación con alto contenido en el ácido, contribuiría a aumentar el tamaño de los músculos esqueléticos reduciendo la atrofia muscular, al menos así lo demuestran los resultados con los roedores de laboratorio.

El siguiente paso es realizar nuevos ensayos con seres humanos, hay que decir que ya se conocían varias de las propiedades del ácido ursólico, pero su papel en el crecimiento muscular y la reducción de la atrofia de los músculos es algo nuevo, teniendo en cuenta que también está presente en otros alimentos, será interesante tenerlos en cuenta en nuestra dieta. El estudio que hemos podido conocer a través de BBC ha sido publicado en la revista Cell Metabolism, pero también podéis consultar el artículo original en la página web de la Universidad.

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