Galletitas de café

Estas Galletitas de café son ideales para servir después del postre, como petit four, o como nos mostró Andrés Madrigal en Alta Cocina Low Cost, para completar algún postre como una Crème Brûlée.

Hoy hemos preparado esta receta de galletas de café con algunos cambios en sus ingredientes y sobra decir que son un pequeño bocado que engancha, están riquísimas y al ser tan pequeñitas es mejor no tenerlas muy a mano, porque no dejaríamos de picar.

Esta misma masa nos permitirá hacer unas galletas más grandes, como unas crujientes tejas por ejemplo, también para acompañar algunos postres o para comer solas, el sabor a café es moderado así que no habrá nadie que se resista a disfrutarlas.

Ingredientes

  • 200 gramos de almendra molida
  • 120 gramos de harina de repostería
  • 200 gramos de azúcar
  • 160 gramos de mantequilla
  • 40 gramos de buen café molido
  • una pizca de canela (al gusto)
  • 2 gramos de escamas de sal
  • 2 huevos.

Elaboración

Con estas cantidades de ingredientes salen muchas galletitas (no las hemos contado, puedes poner la mitad de los ingredientes para probarlas la primera vez). La elaboración de la masa de galletas es muy sencilla, basta mezclar todos los ingredientes en el vaso batidor o Thermomix a potencia media, empezando por la mantequilla que tendrás a temperatura ambiente (si no te has acordado, lee cómo ablandar la mantequilla rápidamente), la almendra, la harina, el azúcar, el café, la canela, la sal y los huevos.

El resultado será una masa homogénea y poco consistente. Cúbrela con film transparente y déjala reposar en el frigorífico unas dos horas. Después precalienta el horno a 160º C y prepara las bandejas cubriéndolas con láminas de teflón, silpat o similar.

Retira la masa de las galletas del frigorífico y ve haciendo porciones con una cucharilla o con la manga pastelera, pequeñitas, y no importa la forma porque en el horno se expandirán, así que recuerda dejar espacio entre ellas para que no se peguen.

Hornea las galletitas de café durante 5-8 minutos, dependiendo del tamaño que les hayas dado, cuando las retires del horno estarán aún un poco blandas, pero al enfriar quedarán crujientes. Si no fuera el caso, es que les han faltado unos minutos de cocción.

Estas galletas se enfriarán enseguida, aún tibias, puedes pasarlas a una rejilla para que terminen de enfriarse, y cae en la tentación de probar una (pero sólo una) antes de ofrecérselas a tus invitados.

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