Patatas Hasselback o Hasselbackpotatis

Hoy hemos hecho unas Patatas Hasselback o Hasselbackpotatis aromatizadas con laurel y chalotas (idea tomada de Culinotest). La verdad es que no está muy claro si hay una receta tradicional de las Hasselbackpotatis, al parecer son de origen sueco. Si vosotros la conocéis estaremos encantados de que lo compartáis con todos nosotros. Lo que sí es imprescindible es el modo de cortar las patatas antes de hornearlas, una maravilla.

Las patatas Hasselback también se suelen hacer con tomillo u otras especias y se terminan de asar añadiendo mantequilla, queso en otras ocasiones… La grasa que las guarnece y la alta temperatura a la hora de hornearlas, hace que finalmente puedan parecer unas crujientes patatas fritas. Están deliciosas. También hemos encontrado algunas recetas en las que añaden pan rallado, lo que ayuda a que resulten crujientes como un crumble.

Con este tipo de corte para hornear las patatas podemos hacer múltiples variantes, por fortuna ahora disponemos de excelentes patatas nuevas a las que les vamos a dar buen uso. Sólo con poner entre algunos cortes unas lonchas de jamón ibérico o serrano poco antes de que estén hechas, imaginad qué delicia.

Como también nos gustan mucho las especias (todas, de momento no hemos podido negarnos a ninguna), vamos a hacer Hasselbackpotatis en muchas ocasiones, dicho sea de paso, son ideales para servir como guarnición de una carne, de un pescado, de una ensalada bien surtida e incluso de unas legumbres.

Ingredientes (4 comensales)

  • 4 patatas nuevas grandes
  • 8 hojas de laurel
  • 2 chalotas
  • mezcla de cinco pimientas
  • sal gorda (también puedes usar sal fina)
  • aceite de oliva
  • una pizca de pimentón picante (opcional).

Elaboración

Lava bien las patatas para retirar todo posible resto de tierra. Procede a realizar los cortes, nosotros hemos optado por el truco de los palillos chinos, podéis verlo en la galería de imágenes. Colocamos la patata entre dos palillos y cortamos, con un cuchillo bien afilado, finas rodajas de un extremo al otro de la patata. Los palillos nos servirán de tope para que los cortes no lleguen a la base de la patata y se conserve su forma. Otras formas de poner una guía para el corte, es atravesar la base de la patata a lo largo con una brocheta, o si la patata no es muy grande puedes posarla sobre una cuchara.

Precalienta el horno a 200-225º C, según el tamaño de las patatas. Límpialas bien antes de ponerlas en bandeja o fuente que irá al horno. Unta esta con un poco de aceite de oliva, coloca las patatas y entre algunos de sus cortes inserta unas hojas de laurel. Sala al gusto, riega con un poco más de aceite de oliva virgen extra e introduce en el horno cuando esté a temperatura.

Pasados unos 30 minutos, retira las patatas del horno y adereza generosamente con la mezcla de cinco pimientas recién molida y la chalota picada, ayudando para que se introduzca entre algunos cortes de la patata. Aprovecha para bañar las patatas con el aceite de la fuente, o si lo prefieres, coloca sobre ellas unos dados de mantequilla.

Continúa horneando hasta que las patatas estén bien doradas. El tiempo dependerá del tamaño de las patatas, de todas formas, pueden gustarte más tiernas o más secas y crujientes, así que hazlas a tu gusto. Al retirarlas del horno, espolvorea una pizca de pimentón picante.

Emplatado

Como ya os hemos comentado, la receta de Patatas Hasselback es ideal para servir como guarnición, aunque a nosotros nos gustan tanto las patatas al horno que muchas veces son nuestro primer plato. Rico ¿no?

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