Magdalenas con piñones

Nos encantan las Magdalenas con piñones, será que este fruto seco nos tiene conquistados, nos parece que muchas recetas ganan cuando se incluyen, por ejemplo la salsa de champiñones y piñones que muchas veces elaboramos para acompañar la carne, similar a la de la receta de Solomillo al vino con salsa de champiñones y frutos secos.

El pesto no sería lo mismo sin los piñones, ni la coca de San Juan. Si pensáis como nosotros, probad la receta de magdalenas con piñones porque os va a encantar. Siempre se pueden añadir los piñones a vuestra receta casera de magdalenas o a nuestra receta de magdalenas tradicionales, pero os recomendamos probar esta elaboración de las magdalenas basada en una receta de Simone Ortega que aparece en el libro 1.080 recetas de cocina, es exquisita.

Ingredientes (24 unidades aprox.)

  • 3 huevos
  • 250 gramos de azúcar
  • 300 gramos de harina
  • 200 mililitros de aceite de girasol
  • 175 mililitros de leche
  • 7 gramos de levadura
  • 7 gramos de bicarbonato
  • ralladura de limón
  • una pizca de sal
  • piñones, cantidad al gusto.

Elaboración

Separa las claras de las yemas, monta las claras a punto de nieve muy firme con la pizca de sal. Incorpora a continuación las yemas batidas, mezcla con movimientos envolventes con una espátula de silicona (o de madera), ve incorporando los ingredientes con el mismo cuidado e integrándolos uno a uno.

A continuación de las yemas incorpora el azúcar, después el aceite, la leche, la ralladura de limón, la levadura y el bicarbonato y finalmente la harina.

Reparte la masa de las magdalenas en los moldes, puedes utilizar los tradicionales moldes rizados de papel o los de silicona, pero llena sólo una tercera parte. A continuación reparte los piñones sobre la masa y un poco de azúcar, la punta de una cucharilla en cada una.

Introduce las magdalenas en el horno precalentado a 185º C y deja cocer unos 15 minutos o hasta que hayan subido y se hayan dorado.

Cuando retires las magdalenas del horno te embriagará un aroma delicioso, procura resistirte y déjalas enfriar, si no, no llegarán a la mesa. ¡Que aproveche!

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