Alitas de pollo con salsa teriyaki

La receta de Alitas de pollo con salsa teriyaki es la propuesta que hoy os traemos para que preparéis una comida fácil, sabrosa, rápida y que conquistará a todos vuestros comensales. Un plato para comer con las manos, salvo el arroz, pero dejad que sobre éste caiga el jugo resultante de las alitas de pollo glaseadas, resulta delicioso.

A continuación os explicamos cómo hacer estas alitas de pollo, recordad que es conveniente dejar las alitas de pollo marinando en la salsa teriyaki para que vaya absorbiendo sabores, después se aprecian en la degustación. La receta veréis que es muy fácil, así que esperamos que os animéis a probarla y que os guste tanto como a nosotros.

Ingredientes (4 comensales)

  • 600 gramos de alitas de pollo (sin las puntas)
  • 1 rodaja gruesa de raíz de jengibre
  • 1/2 lima (su zumo)
  • 1 c/p de azúcar (opcional)
  • una pizca de sal
  • pimienta negra recién molida
  • 1 guindilla
  • c/n de salsa teriyaki
  • aceite de oliva virgen extra.

Para acompañar
  • 160 gramos de arroz redondo o arroz thai
  • 1/2 cebolla morada
  • cilantro fresco
  • 1 c/s de aceite de sésamo
  • aceite de oliva virgen extra.

Elaboración

Pon en una bandeja las alitas de pollo bien limpias y secas. Pela el jengibre y rállalo, exprime el zumo de la lima y mézclalo con el jengibre y con el azúcar. Añade también la guindilla picada.

Salpimenta las alitas de pollo, moderadamente, y añade la preparación de jengibre, lima y azúcar. A continuación moja con abundante salsa teriyaki, mezcla bien y cubre el recipiente. Reserva en el frigorífico un par de horas, durante este periodo vuelve a mezclar las alitas con la marinada dos o tres veces para que se impregnen de forma homogénea.

Para hacer las alitas de pollo, escúrrelas primero de la marinada y fríelas en una sartén con un fondo de aceite de oliva virgen extra (no deben cubrirse de aceite) a fuego medio, dándoles la vuelta para que se hagan por todos los lados. El tiempo dependerá del tamaño, si ves que se doran muy rápido baja un poco más el fuego.

Cuando las alitas estén hechas, retira el exceso de aceite y vierte la salsa teriyaki de la marinada, cocina unos minutos a fuego lento para que vaya reduciendo y glaseando el pollo.

Mientras tanto, cuece el arroz en abundante agua con un poco de sal. Pela la cebolla morada y córtala muy fina con la mandolina, separa las hojas de cilantro de sus ramas.

Emplatado

Sirve una cama de arroz y coloca sobre él las alitas de pollo teriyaki regando con la que haya quedado en la sartén. Reparte la cebolla y el cilantro y termina aderezando con el aceite de sésamo mezclado con un poco de aceite de oliva virgen extra (principalmente sobre el arroz). ¡Buen provecho!

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