Chutney de cebolla

Hace poco os hablábamos y recomendábamos algunas recetas de chutney, y aunque os habíamos prometido una nueva receta con naranja, antes queremos compartir esta receta de Chutney de cebolla pensando en que puede ser más suave y agradable para quienes avanzan poco a poco en el campo de las comidas muy especiadas.

Es un chutney con menos intensidad de sabores que otros que ya conocéis, es del estilo del chutney de ajo, pero totalmente diferente. Y sobre su uso, pues tan versátil como vuestra creatividad y gustos permita. Además de ser una receta de chutney muy fácil de hacer, por su sabor acompaña muy bien a carnes y pescados, arroces y otros cereales, incluso sobre una rebanada de pan resultará un bocado de lo más agradable.

Ingredientes

  • 1 cebolla morada grande
  • 2 chiles (variar cantidad según gustos)
  • 1 rodaja de jengibre fresco
  • 2 tamarindos
  • 2 clavos de olor
  • un trocito de macis
  • 1/2 c/c de mostaza en polvo
  • 1 c/p de azúcar moreno
  • 2 c/p de aceite de sésamo (en su defecto, aceite de oliva virgen extra, el sabor cambiará)
  • 1 c/s de aceite de oliva virgen extra
  • sal.

Elaboración

Pela la cebolla y pícala en mirepoix. Pela el tamarindo, retira los hilos y las semillas para quedarte sólo con la pulpa, trocéala y reserva. Retira el pedúnculo y las semillas de los chiles, puedes utilizarlos frescos o secos, lo importante es que controles la cantidad que añades para que el punto picante sea del agrado de los comensales.

Pon una cazuela o sartén a calentar con aceite de oliva virgen extra, a temperatura media, incorpora la cebolla, los chiles y la pulpa de tamarindo, sala al gusto y cuece los primeros minutos tapando la cazuela, generando vapor que volverá a la cazuela y cocinará la cebolla. Cuando esté tierna, destapa, incorpora el jengibre rallado, los clavos, el macis, la mostaza y el azúcar, mezcla bien y sofríe unos minutos, moviendo de vez en cuando.

Pasa la cebolla al vaso de la batidora, añade el aceite de sésamo y tritura. Prueba por si es necesario rectificar de sal, o si quieres añadirle un toque ácido con zumo de limón o vinagre.

Emplatado

Este chutney puedes degustarlo recién hecho, caliente, y también frío. Si lo vas a guardar, deja enfriar primero a temperatura ambiente y después pásalo a un tarro con tapa hermética. Esperamos que te guste y repitas haciendo más cantidad, piensa en probarlo con una hamburguesa casera…

Abreviaturas
c/s = Cuchara sopera
c/p = Cuchara de postre
c/c = Cuchara de café
c/n = Cantidad necesaria

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