Receta de masa básica para crepes

Aunque ya conocéis nuestra principal receta de crepes, en muchas ocasiones elaboramos una variante más sencilla pero igualmente deliciosa de estas delicadas tortitas, sin añadir mantequilla ni licor, la masa básica para crepes la preparamos simplemente con harina, leche, huevos y una pizca de sal, con el añadido de un poco de azúcar si queremos rellenarlas con algo dulce y en ocasiones con otros aromatizantes como el agua de azahar, la vainilla…

La masa para crepes es muy fácil y rápida de preparar, pero ya sabéis que esta masa necesita un tiempo de reposo. Dado que los crepes son una preparación muy versátil y que siempre son un buen recurso para hacer un entrante, un plato principal o un postre, además de esta receta básica os mostraremos algunas variantes, tanto de la masa como de sus rellenos. Si en este segundo caso hay muchas variantes, no dudéis que también las hay en el primero, se por utilizar otros tipos de harina (recordad las crepes de avena) o por mojar la masa con otros líquidos, zumos naturales, nata, agua…

Ingredientes (12 uds)

  • 125 gramos de harina floja
  • 2 huevos
  • 300 gramos de leche
  • una pizca de sal.

Elaboración

Tamiza la harina y ponla en un cuenco con la pizca de sal, haz un hueco en el centro y añade los huevos ligeramente batidos, y un poco de leche, empieza a mezclar con las varillas haciendo movimientos circulares, y añadiendo la leche poco a poco hasta verter su totalidad.

Bate con las varillas hasta obtener una crema ligera y sin grumos, si es necesario tamízala. Al batir la masa para crepes, ésta coge aire y se crean burbujas en la superficie, pero como se va a dejar reposar, este aire se escapará.

Cubre el recipiente de la masa de crepes con film transparente o con la tapa del mismo, y reserva en el frigorífico al menos una hora. Este reposo, como os explicábamos en el post Por qué se deja reposar la masa de crepes y otras masas batidas, conseguimos una mezcla más homogénea y densa, ya que las proteínas y el almidón de la harina han absorbido el líquido, y las burbujas de aire se pierden.

Cada partícula de la harina está hidratada del mismo modo y la breve cocción de la masa en forma de crepe será más uniforme. Dependiendo del tipo de harina utilizada, tras el reposo de la masa podemos encontrar que está demasiado densa, en ese caso sólo es necesario añadir un poco más de leche para aligerarla y refrescarla.

Para elaborar los crepes ya sabes, elige una sartén antiadherente, puedes engrasarla con mantequilla o con aceite de oliva. La primera crepe normalmente se desecha y sirve para que toda la sartén esté perfectamente engrasada y no se peguen las que se harán a continuación.

Vierte medio cucharón de masa de crepes (según el tamaño de la sartén deberás poner la cantidad que precise) en el centro de la sartén y voltéala para que la masa cubra toda la superficie, deja cocer un par de minutos y dale la vuelta para que se haga por el otro lado. Repite la operación hasta terminar con la masa y ve posando los crepes en un plato, uno encima de otro, así se mantendrán calientes.

Artículos relacionados