Dukkah de pistacho y chile ahumado

Esta Dukkah de pistacho y chile ahumado es la que últimamente estamos utilizando para aderezar algunas sopas frías y también ensaladas en las que incorporamos proteínas marinas, aunque no dejéis de probar, si os animáis a elaborarla, de incorporar este condimento en una ensalada de pollo o sobre unas verduras a la plancha.

Recordemos que la dukkah es una mezcla de especias y frutos secos de origen egipcio, una de las formas de consumo más populares es sobre una rebanada de pan regada con aceite de oliva, imaginad lo sabroso que resulta algo tan básico como el pan aderezado con aceite y dukkah, sea la Dukkah de pistacho y chile ahumado que hoy compartimos con vosotros, la Dukkah de pipas y chalota que ya conocéis, o las futuras mezclas que juntos iremos viendo.

Personalmente no podemos ceñirnos a consumir la dukkah con pan y aceite (se puede servir también como dip, poniendo la dukkah con aceite de oliva en un cuenco y mojando pan, crudités…), si sois tan aficionados como nosotros al consumo de especias y frutos secos, seguro que os sucederá lo mismo. Hay tantas posibilidades de uso como de combinaciones a la hora de elaborar una dukkah, fácil de imaginar conociendo lo rica que es la despensa internacional de especias y de frutos secos que llega a casi todos los rincones del mundo. Animaos a crear vuestra combinación, y mientras la pensáis, probad esta receta de Dukkah.

Ingredientes

  • 60 gramos de pistachos picados
  • 30 gramos de almendras
  • 50 gramos de semillas de sésamo
  • 10 gramos de cilantro en grano
  • 5 gramos de comino
  • 10 gramos de chile en polvo ahumado
  • una pizca de azúcar
  • 1 c/p de sal.

Elaboración

En una sartén sin engrasar, tuesta ligeramente las semillas, las especias y los frutos secos que estén crudos (si son pistachos verdes tuéstalos para potencias su sabor y que estén crujientes) por separado.

A medida que los vayas tostando, ve poniéndolos en un recipiente para dejarlos enfriar, si se trituran en caliente se extraerá mayor cantidad de aceites y saldría una pasta en lugar de una mezcla suelta.

Cuando todos los ingredientes (excepto la sal) se han tostado y enfriado, ponlos en el suribachi o mortero y tritura con la mano de mortero hasta obtener una mezcla tan fina o gruesa como gustes, a nosotros nos gusta encontrar trocitos de frutos secos y de algunas semillas, pero también conviene que hayan fracciones mínimas para que se adhieran a los ingredientes que vamos a condimentar.

Si trituras en el molinillo de café o en otro utensilio similar, recuerda darle pocos segundos para que la mezcla no coja temperatura y suceda lo comentado anteriormente, que se forme una pasta.

Una vez preparada la Dukkah de pistacho y chile ahumado, puedes guardarla en un tarro con tapa hermética con tus especias, teniéndola preparada para disfrutar de ella en cualquier momento. Merece la pena hacer poca cantidad para que no se quede almacenada mucho tiempo, pues puede ir perdiendo aromas.

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