Pan de tomate

Este Pan de tomate es diferente a la receta de Pan de tomate y albahaca que os mostramos hace un tiempo. Hoy lo hemos hecho con tomate deshidratado en polvo, con el mismo que hicimos la Pasta fresca de tomate. Es el cambio más sustancial además de otras proporciones e ingredientes en la fórmula.

Como os podéis imaginar el Pan de tomate está muy rico, el sabor del tomate deshidratado es intenso, pero no resulta fuerte, es ideal para disfrutar de unas tostadas cubiertas de unas espinacas con bechamel, con tapenade y queso, y mil combinaciones más que se pueden realizar.

Ingredientes

  • 500 gramos de harina de media fuerza (puedes usar de fuerza, pero quizá te pide aumentar ligeramente la cantidad de agua)
  • 50 gramos de tomate deshidratado en polvo
  • 10 gramos de orégano
  • 50 ml. de aceite de oliva
  • 10 gramos de levadura fresca
  • 300 ml. de agua
  • 8 gramos de sal.

Elaboración

Prepara la masa, si lo haces en Thermomix, pon en el vaso la harina, el tomate deshidratado en polvo y el orégano, mezcla unos segundos a velocidad media. Añade a continuación la levadura disuelta en el agua, el aceite de oliva y la sal. Amasa a velocidad espiga durante ocho minutos aproximadamente. La masa resultará ligeramente pegajosa, pero se despegará de las paredes del vaso.

Si haces la masa a mano, realiza el mismo proceso poniendo los ingredientes en un cuenco amplio, con los líquidos en el interior del volcán formado con la harina y la sal sin que entre en contacto directo con la levadura. Ve mezclando primero con la rasqueta de panadero o un utensilio similar y termina amasando en la superficie de trabajo ligeramente enharinada.

Haz una bola con la masa y ponla en un recipiente amplio, cúbrela con el paño de siempre (el que utilizas para hacer pan) y deja levar hasta que doble su volumen, una hora y media o dos. Pasado este tiempo, vuelca la masa en la superficie de trabajo ligeramente enharinada, divide la masa en dos y dales la forma deseada, según los bannetons que vayas a utilizar o en caso de no utilizarlos, la forma que prefieras, de pan redondo, barra o incluso panecillos. Cubre de nuevo con el paño y deja que haga el segundo levado hasta que de nuevo doble su volumen.

Precalienta el horno a 250º C. Antes de introducir el pan a hornear, además de pasarlo a la bandeja del horno enharinada o cubierta con una tela de cocción, prácticale unos cortes con una cuchilla o un cuchillo muy afilado, pulveriza el horno con agua para crear vapor e introduce el pan, baja la temperatura del horno a 200º C. Cuece el pan durante 30-40 minutos aproximadamente (según el tamaño, si haces panecillos tardarán menos), volviendo a pulverizar agua pasados los primeros 20 minutos. Cuando esté dorado y la corteza suene hueca al golpear con los nudillos, el pan estará listo.

Retíralo del horno y déjalo enfriar sobre una rejilla. ¡Que los disfrutes!

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