Cómo hacer helado

Cómo hacer helado en casa y disfrutar de un alimento muy nutritivo, saludable y natural. Nadie se libra de disfrutar de los helados sobre todo en la época estival, el mercado heladero es muy amplio pero ya sabemos que cualquier variedad de helados comerciales no va a ser tan natural como el helado hecho en casa.

Para los que no os habéis iniciado en el arte heladero casero, os animamos a hacerlo porque es mucho más fácil de lo que pueda parecer, lo que interesa es que tenga un sabor delicioso, cosa muy fácil por los ingredientes que componen un helado y que tenga una textura cremosa y suave, lo que también se puede lograr sin necesidad de tener que comprar ningún utensilio o pequeño electrodoméstico.

Naturalmente que una heladera facilita la elaboración y da muy buenos resultados, pero no siempre es posible afrontar el gasto o encontrar sitio en la cocina para guardarla. Así que comencemos con una serie de helados tradicionales, fáciles de hacer y que te introducirán en la afición de elaborar helados de sabores nuevos y compartirlos con tus amigos y familiares.

Helados de chocolate, vainilla, nata, stracciatella, galleta, fresa, turrón, pasas al ron… tus sabores preferidos y con los mejores ingredientes que puedas utilizar, incluso puedes hacer helados light o bajos en calorías que te permitirán disfrutar de un refrescante postre o tentempié sin remordimientos.

A base de huevos, leche, nata y azúcar puedes hacer helados del sabor que desees. La nata siempre es opcional, si quieres rebajar las grasas del helado no la utilices o busca una con poco contenido en grasas.

Empezamos con un helado base con sabor a crema avainillada, delicioso. Puedes hacerlo de forma tradicional o preparar la crema inglesa con Thermomix o tu robot de cocina. Explicamos el paso a paso.

Ingredientes

  • ½ litro de leche
  • 125 gramos de azúcar glass
  • 6 yemas de huevo
  • 1 vaina de vainilla
  • 100 mililitros de nata para montar.

Elaboración

La base es una crema inglesa, pon en un cazo la leche con dos terceras partes de azúcar, añade la vaina de vainilla abierta longitudinalmente y lleva a ebullición a fuego medio. Mientras tanto bate las yemas con el resto del azúcar hasta que blanqueen.

Cuando la leche empiece a hervir, viértela sobre las yemas, mezcla bien con las varillas y vuelve a verter la mezcla en el cazo. Cuece unos minutos a fuego lento mientras remueves con una cuchara de madera, cuando haya espesado un poco y veas que al pasar el dedo por la parte posterior de la cuchara queda rastro, retira la crema del fuego.

Vierte la crema en un cuenco a través de un colador y pósala sobre un cuenco más grande lleno de cubitos de hielo para acelerar el proceso de enfriado. Introduce la crema en el congelador. Si no quieres añadirle la nata, el procedimiento a seguir será retirar cada media hora el helado para moverlo y evitar la cristalización.

Si no lo vas a consumir una vez que tenga la textura del helado, recuerda en el momento de disfrutar de tu helado deberás sacarlos del congelador un ratito antes y batir para tener una textura cremosa.

Si quieres añadir la nata, móntala ligeramente, sólo un poco, y añádela a la crema inglesa cuando empiece a congelarse, mezclando bien y procediendo igualmente a dejar congelar y batir cada media hora.

Esperamos que disfrutes pronto de tu helado y nos cuentes qué tal han ido los resultados. A continuación os mostramos algunos helados que hemos hecho en Gastronomía & Cía.

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