Receta de Chutney de calabacín

El Chutney de calabacín es el que hoy ha ocupado nuestra mesa con un sencillo cuscús y unas brochetas de carne, pero sus aplicaciones son muchas más. El Chutney de calabacín es una delicia que podrás servir a tus comensales más exigentes, muy aromatizado y con un final picante que ya sabéis que nos encanta.

Tú puedes hacer el chutney lo picante que desees, según la cantidad de guindilla que le incorpores, el resto de especias también proporcionan un cierto picor, como el jengibre, pero no tanto. La elaboración de la receta de Chutney de calabacín es de lo más sencilla, toma nota.

Ingredientes

  • 700 gramos de calabacín
  • 1 cebolla
  • 200 gramos de vinagre de cava
  • 100 gramos de vinagre de vino
  • 4 clavos de olor
  • 1 c/c de canela
  • 1 c/c de jengibre
  • 1 c/c de curry
  • 1 c/c de mostaza molida
  • 1 guindilla
  • 1 c/c de sal (aprox.)
  • 180 gramos de azúcar moreno.

Elaboración

Lava los calabacines, despúntalos y córtalos en daditos, pela la cebolla y córtala en pluma. Vierte en un cazo amplio los vinagres y enciende el fuego, ve agregando todas las especias, los calabacines, la cebolla y el azúcar moreno, mezcla bien y lleva a ebullición.

Cuando empiece a hervir, reduce a fuego medio y deja cocer durante 40-50 minutos, moviendo de vez en cuando, sobre todo hacia el final, cuando se esté caramelizando. Después puedes triturar el chutney para que sea más fino al paladar, pero nosotros preferimos encontrarnos los trocitos.

Deja enfriar antes de introducir el chutney en un tarro esterilizado. Si quieres hacer conservas ya sabes que debes cocer los tarros al baño maría. Aunque con estas cantidades te saldrá chutney de calabacín como para consumirlo tranquilamente en una o dos semanas, que se puede conservar en el frigorífico. Esperamos que os guste.

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