Alitas de pollo con salsa de sésamo

Igual que los muslos de pollo los guisamos de muchas formas diferentes, hacemos con las alitas de estas aves, además de que nos encanta ensuciarnos las manos comiéndolas, disfrutamos aportándoles distintos sabores según con los ingredientes que se cocinen. Muchas de las recetas de alitas de pollo que hacemos las hemos compartido con vosotros, y hoy le toca el turno a las alitas de pollo con sésamo y sriracha.

Seguramente sabéis que la sriracha es una salsa picante, bastante picante, pero además aporta un sabor muy particular, así que si no os gusta el picante podéis procurar poner menos cantidad, y si lo preferís, omitirla como ingrediente, pues estad seguros de que las alitas de pollo sólo con salsa de sésamo están para chuparse los dedos. Así que a continuación os dejamos con la receta y esperamos que la preparéis y disfrutéis tanto como nosotros.

Ingredientes (4 comensales)

  • 1 kilo de alitas de pollo
  • 2 c/s de aceite de sésamo
  • 15 gramos de jengibre fresco
  • 2 dientes de ajo
  • 40 gramos de tahini
  • un poco de agua (para aligerar el tahini)
  • 30 gramos de salsa yakiniku
  • c/n de sal
  • c/n de salsa sriracha.

Elaboración

Prepara las alitas, separa las dos partes (sin las puntas) cortándolas con unas tijeras, si no las has comprado ya separadas. Sécalas bien con papel de cocina y condiméntalas con sal.

Pela el jengibre y rállalo fino, los ajos puedes incorporarlos en camisa, así que simplemente dales un golpe para que se abran y dejen más sabor. Mezcla el tahini con un poco de agua para que en lugar de una pasta dura, sea cremosa. La cantidad de agua a añadir variará según la marca de tahini e incluso si es casera, pues las hay con distinta consistencia.

Pon el aceite de sésamo a calentar en una sartén grande en la que puedas poner todas las alitas sin apenas montarse unas sobre otras, cuando esté caliente incorpora las alitas primero por la parte de la piel, a fuego alto y deja que se doren. Una vez doradas dales la vuelta, añade los ajos y vuelve a dejar que se doren.

Llegado esto, baja el fuego a temperatura media y añade el jengibre, dales un par de vueltas y moja con la salsa yakiniku y el tahini (reservando un par de cucharadas de cada para el emplatado, puedes mezclarlo). Mezcla bien para que se impregne el pollo y tapa parcialmente la sartén para que se hagan las alitas por dentro, el tiempo puede variar según el tamaño que tengan, pero pueden ser suficientes 15-20 minutos.

Una vez que las alitas estén hechas, retíralas del fuego.

Acabado y presentación

Sirve las alitas de pollo sobre una cama de canónigos y adereza con el aceite que ha quedado en la sartén, también con la mezcla de tahini y salsa yakiniku, y para terminar, si quieres darle un toque picante, adereza con un hilo de salsa sriracha. ¡Buen provecho!

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