Mayonesa de mostaza

La salsa rémoulade es una salsa fría derivada de la mayonesa, como ya os explicamos en su momento, se trata de una receta de la cocina francesa que se hizo muy popular (así como la ensalada de apionabo con rémoluade), igual que lo es la mayonesa de mostaza, una salsa que se encuentra entre estas dos preparaciones, la mahonesa y la rémoulade o remolada.

La elaboración de la receta de mayonesa de mostaza es muy sencilla y rápida, además sus aplicaciones en la cocina son casi infinitas, esta salsa es ideal para las ensaladas que ya están vistiendo muchas mesas para refrescar el paladar (sea de verduras, de patatas, de pasta…), pero también para acompañar una carne asada o un pescado, o para sándwiches y bocadillos.

Ingredientes

  • 2 yemas de huevo
  • 1 c/p generosa de mostaza de Dijon
  • 1 c/p de zumo de limón natural
  • c/n aceite de girasol y/o aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • pimienta negra recién molida (opcional).

Elaboración

Casca los huevos y separa las yemas de las claras, reserva éstas últimas en un recipiente bien tapado en el frigorífico para otra elaboración. Pon las yemas en un bol, afiánzalo sobre un paño o con el soporte para bol que ya conocéis.

Añade la mostaza y el zumo de limón, empieza entonces a batir con las varillas manuales de forma rítmica, a la vez vierte el aceite a hilo, emulsiona con mucha facilidad.

Puedes utilizar el aceite que prefieras para hacer esta salsa, generalmente con aceite de girasol queda más suave una mayonesa, pero se puede seleccionar un aceite de oliva virgen extra que también sea suave o como hacemos nosotros con la mayonesa de mostaza, combinarlos. Como queremos que sea una salsa más sabrosa, empezamos con aceite de girasol y al final añadimos una o dos cucharadas de un buen aceite de oliva virgen extra.

La cantidad de aceite a añadir irá a razón de la densidad que se quiera obtener, y la intensidad de sabor. Una vez emulsionada esta salsa, salpimenta al gusto, vuelve a batir y prueba para rectificar.

La mayonesa de mostaza está lista para aderezar una ensalada, unas verduras asadas, unas patatas al horno o fritas, un sándwich, una carne a la brasa… Puedes incluso hacerla más intensa si le añades unas gotas de salsa inglesa. Recuerda reservar en el frigorífico hasta el momento de su uso y para su conservación.

Seguro que encontráis muchos platos para los que os encantará utilizar esta salsa, ya nos contaréis.

Abreviaturas
c/s = Cuchara sopera
c/p = Cuchara de postre
c/c = Cuchara de café
c/n = Cantidad necesaria

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