En noviembre se decide si se aplica el etiquetado transgénico en California

Votación sobre las etiquetas transgénicas en Estados Unidos

Como sabemos, hace unos meses se puso en marcha una iniciativa en California con el lema “Derecho a saber”, se trataba de una campaña que solicitaba una legislación transparente e informativa sobre los alimentos transgénicos. Los consumidores reivindicaban el derecho a saber y decidir si querían consumir o no alimentos modificados genéticamente, pero para ello era necesario que estuvieran identificados en las etiquetas alimentarias. Los consumidores se volcaron con la campaña de recogida de firmas y se lograron obtener las necesarias para que el proyecto sobre el etiquetado transgénico en California se pudiera someter a votación. Pues bien, hoy podemos saber que se ha anunciado la aceptación de la propuesta para que sea incluida en las elecciones del próximo 6 de noviembre como la Proposición 37.

Si se aprueba esta proposición, California se convertirá en el primer estado de los Estados Unidos en el que se deberán etiquetar todos los alimentos transgénicos, incluidos aquellos alimentos procesados que contengan algún ingrediente que contenga cambios específicos en su ADN realizados mediante técnicas de ingeniería genética. La futura proposición tiene muchas posibilidades de que sea aprobada, sobre todo sabiendo que hasta el 90% de los californianos que han sido encuestados, respaldan la inclusión del nuevo etiquetado que identifica los alimentos modificados genéticamente. Pero como no hay que dar las cosas por hechas, los grupos responsables de esta campaña siguen trabajando día a día para que una vez lleguen las elecciones, el derecho a saber sea una realidad.

Cada vez son más los consumidores de otros países que reivindican tener derecho a saber y elegir, en el caso de Estados Unidos, hasta ahora el único estado que contemplaba un etiquetado de transgénicos específico era Alaska, la legislación de ese estado obligaba a etiquetar el pescado o el marisco que hubiera sido modificado genéticamente. Hay que decir que la industria alimentaria ejerce gran presión para que este tipo de proyectos no salgan adelante, hay que recordar que a principios de año, hasta tres cuartas partes de los senadores estadounidenses rechazaron un proyecto de ley que habría permitido etiquetar los alimentos modificados genéticamente, a esto hay que sumar que hasta 20 estados han llevado a cabo iniciativas similares, pero han terminado siendo rechazadas por el congreso estadounidense.

Como decíamos, la industria alimentaria se opone a liberar la información, incluso las agencias gubernamentales como la FDA (Food and Drug Administration) se oponen a ello bajo el pretexto de la ley de equivalencia sustancial: un alimento modificado genéticamente es seguro cuando es equivalente en características organolépticas, nutricionales y de composición, a un alimento tradicional. Otra cuestión que también se ha intentado evitar es definir el término natural, los alimentos transgénicos se comercializan como si fueran alimentos 100% naturales, las etiquetas y los envases contienen colores e imágenes que se asocian al mundo de los alimentos ecológicos, para muchos consumidores esto es un fraude. Pero claro, la FDA indica que como son alimentos equivalentes, se pueden etiquetar como naturales. En esta nueva legislación se contemplan algunas excepciones, si un alimento procesado no supera el 0’5% de contenido modificado genéticamente no se etiquetará como tal, aunque parezca un gran logro y la diferencia sea notable con respecto a la legislación europea cuyo límite está establecido en el 0’9%, se puede decir que hay algo de trampa.

El 0’5% corresponde al peso por cada ingrediente, por lo que si un alimento contiene 10 ingredientes, podría darse el caso de que cada uno contuviera un 0’5% de materia transgénica, la suma se dispara y supera con creces lo reflejado en la legislación europea. En todo caso es un gran avance, un primer paso para definir cada alimento y permitir que los consumidores ejerzan su derecho a elegir.

etiquetas de alimentos transgénicos

Recordemos que la industria alimentaria no se ha quedado de brazos cruzados, las amenazas se han sucedido, si el proyecto sale adelante, la industria asegura verse obligada a tener que subir los precios de los alimentos. Además, apuntan que con esta nueva legislación se ofrecería a los consumidores una percepción errónea en materia de seguridad alimentaria, y por tanto, los alimentos transgénicos sufrirían las consecuencias, una drástica reducción de las ventas. ¿Qué hará la industria alimentaria?, parece bastante obvio, el precio de los alimentos tradicionales se incrementará significativamente, siguiendo este hilo sería interesante retomar la lectura del post ‘El precio de los alimentos podría subir si se rechazan los transgénicos’. En este caso quienes se pronuncian son las cadenas de supermercados del Reino Unido, indican que cada vez es más complicado encontrar alimentos tradicionales y que forzosamente deben suavizar sus políticas en materia de alimentos transgénicos, apuntan que si estas materia primas modificadas genéticamente se rechazan, la subida de precios de los alimentos es obligada.

Han sido varias las compañías y empresas que se han pronunciado al respecto, recordemos que la compañía Ulrick & Short, responsable de proveer a la industria alimentaria de materias primas, indica que por el momento seguirá ofreciendo productos tradicionales libres de modificaciones genéticas, pero que cada vez es más complicado poder abastecerse de alimentos tradicionales y no saben hasta cuándo podrán seguir esta política, quizá en pocos meses deberán empezar a suministrar materias primas modificadas genéticamente ante la imposibilidad de poder ofrecer productos tradicionales.

Volviendo al tema estadounidense, además de la industria alimentaria y algunos organismos, sorprendentemente también se han pronunciado asociaciones médicas como la AMA, sus representantes aseguran que no es necesario etiquetar los alimentos transgénicos, indican que la competencia de la seguridad corresponde a las agencias y organismos correspondientes, si un producto está en el mercado es porque cumple con todas las normas de seguridad, es decir, los consumidores quedan relegados a un segundo plano. Sorprende que esta asociación se inmiscuya en temas que no son de su competencia, recordemos que su misión es la de promover y mejorar la sanidad pública, su competencia es la salud y por tanto en materia de etiquetado no debería pronunciarse, en todo caso se hubiera esperado que estuviera a favor de la información y la transparencia, aconsejando el etiquetado. De hecho, si no hay ningún problema, ¿por qué mostrar tal oposición a brindar información?

En noviembre se decide si se aplica el etiquetado transgénico en California y con esta acción no se pretende vetar los productos modificados genéticamente, simplemente que los consumidores puedan saber y elegir, no se puede pretender ofrecer únicamente información sobre la composición nutricional, los alérgenos y poco más, es de ley que los consumidores puedan saber si estos alimentos han sido sometidos a las prácticas de las nuevas tecnologías alimentarias. En todo caso, si la medida o Proposición 37 sale adelante, va a sentar un precedente y provocará cambios significativos, unos para bien y otros para mal, quizá pase factura al bolsillo del consumidor por la subida de precios. Estaremos atentos a las nuevas noticias, mientras tanto, podéis conocer más detalles a través de este artículo publicado en Food Safety News.

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