Paté de hígado de conejo
Hoy os traemos una receta que hemos elaborado por primera vez y que seguramente repetiremos, Paté de hígado de conejo. Nunca hemos sido muy aficionados a los productos de casquería, pero siempre es buen momento para educar el paladar y mucho mejor si se hace con elaboraciones caseras en las que puedes modificar los ingredientes a tu gusto, además de conocer en todo momento de qué está compuesto, en este caso el paté.
Este Paté de hígado de conejo lo hemos elaborado con dos piezas, sólo para ir probando y porque pertenecían a los dos conejos de la granja de unos amigos con los que disfrutamos de una paella exquisita.
La elaboración de este paté ha resultado muy sencilla, y el resultado muy rico, aunque en este caso vamos a buscar cambios en la receta para suavizar un poco su sabor. Seguro que vosotros tenéis alguna receta heredada para hacer un buen paté, esperamos que la compartáis con nosotros.
Ingredientes
140 gramos de hígado de conejo, 50 gramos de manteca de cerdo ibérico, ½ cebolla, 2 dientes de ajo, 20-30 mililitros de Jerez, 40 mililitros de leche evaporada, 1 c/c de azúcar moreno, sal, pimienta negra, tomillo, comino y harina de ceps (cantidades al gusto).
Elaboración
Pela y pica la cebolla en brunoise, pela y pica también los ajos. Pon la manteca en una sartén al fuego y cuando se haya derretido pocha la cebolla a fuego medio. Cuando haya tomado color incorpora los ajos e instantes después los higaditos bien picados, el azúcar moreno y salpimenta al gusto.
Después de dorarlos un poco, riega con el Jerez y deja cocer unos diez minutos (también puedes flamear), a continuación incorpora las especias, comino, ceps y tomillo y continúa rehogando hasta que los hígados estén bien hechos y hayan tomado todos los sabores.
Pasa el contenido de la sartén al vaso de la batidora y añade la leche evaporada, tritura hasta obtener un paté ligero, una vez frío se espesará y tomará la textura ideal del paté. Una vez que lo hayas triturado, pásalo a una tarrina y déjalo enfriar antes de introducirlo en el frigorífico (tapado) en espera de su degustación.
Nosotros lo hemos probado con unas rebanadas de pan casero, un poco de mermelada de tomate y unos piñones tostados. Esperamos que vosotros también probéis este Paté de hígado de conejo, seguro que os sorprende.









